Cerros de arena y cantos de sirena
ERP/Miguel Arturo Seminario Ojeda. Nuestra casa se levantó en medio del desierto en 1960, el paisaje frente a nosotros era desolador, estábamos entre la vida y la muerte, se lotizó los terrenos por un acuerdo municipal, se procedió a la venta, y mis padres eligieron uno en esos espacios que se llamó Lotización Santa Rosa, pero como de costumbre, las autoridades no previeron, ni siquiera fuentes a de agua cercanas para el abastecimiento, ya que era imposible contar con redes domiciliarias.

