La educación, de pronto, se convirtió en un botín político
Por: Nelson Peñaherrera Castillo. En los casi dos meses que la protesta social en la provincia arequipeña de Islay tiene contra el proyecto minero Tía María, padres y madres de familia han optado por no enviar a sus hijos e hijas a la escuela, por temor a que sean víctimas de los manifestantes, lo que se trae abajo el argumento de que su objeción sea pacífica. Del otro lado de la orilla, la Comisión de Educación del Congreso de la República investigará a la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria.

