Los méritos de Rosa y la batalla de Elizabeth
ERP. (Por Nelson Peñaherrera Castillo). Imagina que un buen día la máxima autoridad de tu país dice que los carnets partidarios se discontinúan para postular a un cargo público y que solo pesa tu hoja de vida. Ya, si quieres algo más épico, imagina que le robas la hegemonía a un candidato que por 16 años ha tenido un escaño en el parlamento de tu región, y que contra todo pronóstico le volteas los comicios. ¿Increíble? Sí, pero es tan real como tú o como yo, y es la historia de Rosa y Elizabeth.

