Yo rompí los platos, pero que otro los pague
ERP/Nelson Peñaherrera Castillo. Hay un defecto tan nuestro que consiste en proyectar en otros, otras o hasta los objetos inanimados,nuestros errores, nuestras negligencias, nuestro dolo, nuestra violencia. Siempre actuamos así porque alguien o algo "me obliga" a hacerlo; jamás tenemos el valor de aceptar que decidimos actuar incorrectamente porque no hemos superado nuestros traumas, queremos aplicar la ley del mínimo esfuerzo, o porque "así lo hace el resto".

