Los partidos tradicionales
ERP/Fernando Rodríguez Patrón. En los años noventa, en pleno apogeo del descrédito partidista, se acuñó la frase “partido o político tradicional”, para referir su pertenencia a una clase política consideraba desfasada, se les culpó también, con o sin razón, de la crisis institucional que agobiaba a nuestra sociedad. En ese contexto, “tradicional” tenía incluso connotaciones más severas, pues podía conceptualizarse como sinónimo de corrupción.

