Casi al medio del tercio inferior de la prueba PISA
ERP/Nelson Peñaherrera Castillo. Cuando conozco nuevos y no tan nuevos profesionales y les comento que deberían considerar tener una cuenta en Twitter si acaso no la tienen aún, siempre pasa que se quedan callados, trastabillan, retroceden, abren los ojos tanto como pueden, sudan frío y lanzan el clásico "es que la verdad no lo entiendo". Y es que, a diferencia de Facebook donde tengo mi gavilla de patas dispuestos a darme like, en Twitter realmente me pruebo quién soy y a escala global.

