ERP. El verano en la costa norte del país continúa siendo motivo de atención y preocupación para la población, debido a la vulnerabilidad de la zona frente a eventos climáticos. En ese contexto, las recientes precipitaciones registradas en diversos puntos de las regiones Piura y Tumbes han motivado que la Dirección Zonal I del SENAMHI emita un pronóstico preventivo, a fin de mantener informada y alerta a la ciudadanía.
El Ing. Jorge Luis Carranza, tras realizar el análisis de las últimas precipitaciones, analizó aspectos técnicos que llevan a colegir este tipo de eventos naturales; asimismo, dio cuenta de lluvias en el distrito de Sóndor, una zona que rara vez llueve; igualmente, se informó de precipitaciones en Malacasí.
De acuerdo con el SENAMHI, existe probabilidad de lluvias en la sierra norte entre el 11 y el 14 de enero, fenómeno asociado al alto contenido de humedad y vapor de agua en la atmósfera, generado por la intensificación de los vientos del este y el incremento del agua precipitable durante dichos días. Asimismo, se prevé un aumento de la nubosidad durante las horas de la tarde y la noche, con la ocurrencia de lluvias dispersas y de ligera intensidad hacia la franja costera.
La gráfica de agua precipitable correspondiente al 11 de enero de 2026 muestra que, para los departamentos de Piura y Tumbes, se superaría el umbral mínimo de 50 milímetros entre el 11 y el 14 de enero, lo que incrementa la probabilidad de lloviznas, principalmente en zonas costeras.
En ese sentido, la Dirección Zonal I del SENAMHI ha remitido las salidas del pronóstico de lluvias del modelo GFS, con fecha 11 de enero de 2026, para las ciudades de Tumbes, Piura, Ayabaca y Huancabamba. Dicho modelo indica un mayor aporte de precipitaciones en la sierra piurana, mientras que en la costa se registrarían lluvias de intensidad ligera, siendo la región Tumbes la más propensa a este tipo de eventos.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y adoptar medidas de prevención, considerando que la costa norte no se encuentra plenamente preparada para soportar lluvias intensas, las cuales históricamente han generado daños y desastres en la región.

