ERP. La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y el Caribe (RSMLAC) expresó su rechazo rotundo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, al considerar que constituye una violación del Derecho Internacional y del Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, poniendo en serio riesgo la paz y la seguridad de toda la región.
En su pronunciamiento, la RSMLAC también reconoció que Nicolás Maduro ha encabezado un régimen antidemocrático y represivo, caracterizado por la opacidad de los procesos electorales. En ese marco, la organización manifestó su solidaridad con el pueblo venezolano, que por más de una década ha sufrido migración forzada, empobrecimiento de más de la mitad de su población y severas restricciones a los derechos fundamentales. De acuerdo con Amnistía Internacional, más de 800 personas han sido detenidas arbitrariamente —incluidas mujeres y adolescentes— y al menos 44 permanecen desaparecidas.
La Red alertó sobre la gravedad de ambas situaciones y denunció que tanto la dictadura del gobierno de Maduro como la intervención y los bombardeos de Estados Unidos constituyen formas de violencia contra el pueblo venezolano. Asimismo, recordó que el clima de hostilidad, desestabilización y las sanciones económicas impuestas por el gobierno estadounidense en las últimas décadas han agravado la crisis humanitaria, al responder a intereses ajenos a la autodeterminación del país.
RSMLAC condenó enérgicamente la intervención de Estados Unidos en la región, señalando que no solo amenaza la paz y la seguridad, sino también la soberanía de los pueblos. En ese sentido, advirtió que experiencias históricas como Afganistán, Libia, Granada, Panamá, Chile, Guatemala, Nicaragua o Haití demuestran que una intervención extranjera nunca ha sido la solución.
La organización expresó especial preocupación por las declaraciones del presidente Donald Trump, en las que anunció medidas agresivas como la toma de control político de Venezuela y la apropiación de su industria petrolera, así como el fortalecimiento de su poder regional bajo la doctrina Monroe y la aplicación de “leyes de hierro” para consolidar la hegemonía estadounidense en América y el mundo.
Según la RSMLAC, tanto el contenido como el tono de estas afirmaciones han sido abiertamente amenazantes contra actores sociales, políticos y militares venezolanos, así como contra otros Estados como Colombia y Cuba. Resulta alarmante —señala el pronunciamiento— que en ninguna de estas alocuciones se haya hecho referencia a la recuperación democrática de Venezuela, priorizándose en cambio la toma de control de empresas petroleras para indemnizar a compañías estadounidenses, junto con amenazas de acciones contra Colombia y Cuba, sin respaldo del propio Congreso de EE. UU.
Este complejo escenario se desarrolla, además, en un contexto de debilitamiento y deslegitimación de los sistemas internacionales de derechos humanos, tanto de Naciones Unidas como del Sistema Interamericano, en medio del proceso de revisión y reestructuración de la arquitectura de la ONU (UN80). La RSMLAC advirtió que, pese a las miradas críticas de los movimientos feministas, estos espacios multilaterales siguen siendo esenciales para la construcción de consensos y deben fortalecerse ante la urgencia de defender la paz y la autodeterminación de los pueblos.
La Red se pronunció firmemente a favor de la vida y en contra de cualquier forma de agresión bélica, subrayando que nada justifica la guerra. Asimismo, llamó a la solidaridad internacional para salvaguardar a la población civil venezolana, especialmente a mujeres e infancias, quienes son desproporcionadamente afectadas en contextos de invasión y conflicto armado.
Finalmente, la RSMLAC reiteró su solidaridad con las mujeres venezolanas, quienes enfrentan condiciones de extrema vulnerabilidad debido a la suspensión de actividades laborales, el confinamiento forzado en los hogares, la interrupción de la ayuda humanitaria y el agravamiento del desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales. La organización aseguró que permanecerá atenta y trabajando para brindar apoyo y acompañamiento a las feministas y al pueblo venezolano frente a este escenario tan desafiante.

