Reciclando materiales presuntamente electorales

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. Hay una publicación en formato periódico que hace algún tiempo anda circulando por Piura. Se trata de un impreso que en una página sí y en otra también repite que "Javier es el mejor", y habla maravillas de la gestión regional.

Por si acaso no me lo contaron. Uno de mis productores me trajo un ejemplar a mediados de enero, precisamente como parte de las reuniones de Inteligencia que siempre se suele tener cuando trabajas en medios, y nos dimos la chambita de analizarlo parte por parte.

Aunque en el ejemplar que tengo, no encuentro el lema en cuestión, sí es cierto que incluso hasta hay un artículo donde habla pestes de la administración del Proyecto Alto Piura que fue despedida tras el fiasco que ahora tiene enfrentada a la sede de San Eduardo con Camargo y Correa.

Por cierto, el vicepresidente regional Ruíz ya ha exigido que se investigue con qué plata se está financiando el periódico. Está en su derecho, y en aras de la transparencia, sería lo más saludable.

Aunque, va a postular, ¿no?

Del mismo modo, cualquier medio debería hacer explícito de dónde recibe dinero, y compararlo con el tratamiento que da a tal o cual información. De ese modo, el usuario final quedará advertido y sacará sus conclusiones cuando consulte tal o cual información.

No hay nada de malo en que un medio apoye abiertamente a una gestión pública en especial, sin que eso obnubile el tratamiento objetivo de la noticia. Mejor dicho, es ilegítimo que nos venda publicidad o propaganda como si fuera noticia. Lo ético es advertirlo, insisto, para que el usuario saque sus conclusiones.

Incluso en campaña electoral, es tradición que los medios expresen su respaldo a una candidatura, al punto que puede inclinar balanzas. Por ejemplo, son esperadas las declaraciones de apoyo de The New York Times, gracias al respeto que se ha labrado durante décadas. La última vez dejó con el cuello torcido a más de uno cuando se inclinó por Obama, quien postulaba a la reelección.

Pero, por supuesto, estamos hablando de The New York Times.

Como dije, si un medio decide apoyar abiertamente a una gestión, está en su derecho; pero tiene el deber de decirnos si ese apoyo está sujeto a algún tipo de pago, acuerdo o prebenda. De ese modo, cada vez que publique algo, valoraremos cuán creíble o no puede ser.

Por otro lado, no hay que subestimar al público. Una cosa es que reciba, pero otra bien distinta es cuando decide finalmente.

Recuerden a aquel candidazo a la presidencia regional que gastó un dineral en souvenirs electorales, incluyendo polos, que repartió febrilmente a cuanto piurano se le cruzara delante.

Como todo el mundo le recibía -¿y quién no recibe un regalo?-, creyó que barrería en las urnas.

Resultado: su contrincante más próximo le sacó como dos cuerpos de ventaja.

en conclusión, decir cada cinco segundos que fulano es el mejor –que tampoco me dice mucho- no garantiza ninguna victoria, y mas bien puede ser el factor que pueda desanimar a la gente de que tome la decisión que sus promotores buscan.

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255