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Mar, Mar

¿Por qué debemos evitar que las niñas y niños menores de 36 meses consuman azúcar refinada?

Salud
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ERP. En un esfuerzo por contribuir con la alimentación saludable de las niñas y niños en situación de pobreza y pobreza extrema, el Programa Nacional Cuna Más del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) recomienda a las madres, padres y cuidadores principales reducir – de manera progresiva - el consumo de azúcar refinada en menores de 36 meses de edad, a fin de evitar el riesgo de enfermedades como diabetes, obesidad infantil, caries, entre otras.

De acuerdo con Katherine Chamorro, especialista en Nutrición del programa social, la azúcar refinada provoca mayor saciedad en poco tiempo, lo que quiere decir que, si se consume en altas proporciones, puede desplazar a los alimentos o preparaciones con más valor nutricional. Por ello se recomienda tener especial cuidado en la cantidad de azúcar refinada que se utiliza en la alimentación de las niñas y niños, priorizando el uso de alimentos naturales para que aprendan a diferenciar mejor los sabores y las texturas, además de ayudarles a crear hábitos alimenticios saludables.

“Con la pandemia y los periodos de aislamiento social, muchos hábitos alimenticios en el hogar sufrieron desajustes. En el caso de las niñas y niños, estos incluyeron el consumo de golosinas o alimentos preparados con azúcar refinada, por lo que ahora tienden a rechazar los alimentos que no hayan sido endulzados”, explica Chamorro.

Disminución progresiva o reemplazo por el dulzor natural

El consumo de azúcar refinada entre las niñas y niños de 6 a 36 meses, usuarias y usuarios de los centros infantiles de atención integral (CIAI) del Servicio de Cuidado Diurno de Cuna Más, viene siendo abordado por el programa social con una estrategia de reducción progresiva en los refrigerios que reciben.

“Esta estrategia consiste en incorporar frutas de sabor dulce típicas de cada región para usar su dulzor natural y lograr que las niñas y niños usuarios las consuman. Del mismo modo, promovemos el consumo de agua hervida o agua segura (clorada) y de frutas enteras, antes que los refrescos o juegos procesados”, agregó la especialista.

Es importante recordar que la miel de abeja natural, que se vende a granel, no está recomendada para niñas y niños menores de 12 meses, ya que podría contener Clostridium botulinum, una bacteria que provoca botulismo. Esta infección ataca al sistema nervioso, ocasionando daños graves y, en algunos casos, la muerte.

Diario El Regional de Piura

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