ERP/Nelson Peñaherrera Castillo | @nelsonsullana. En la alta sierra de Piura, la provincia de Ayabaca se encuentra en el centro de un debate crucial sobre su modelo de desarrollo. Los textos proporcionados por Máximo Rojas del Colectivo Cultural Ayawaka, subrayan la urgencia de esta discusión, confrontando la amenaza de un proyecto minero con la visión de un futuro anclado en la agroexportación y el turismo. Este análisis, basado en datos verificados, examina la viabilidad de ambas posturas.
Los Páramos y la Agroexportación: El Eslabón Indiscutible
El argumento central de la propuesta de Ayabaca es claro y se sustenta en la evidencia. Los páramos de Ayabaca y Huancabamba son la fuente de vida para los ríos Quiroz y Calvas, que a su vez llenan los reservorios de San Lorenzo y Poechos. Estos reservorios, construidos en los gobiernos de Odría y Velasco Alvarado, son la piedra angular del milagro agroexportador de Piura.
Datos de la Cámara de Comercio de Piura confirman el peso de este sector. En 2023, la región superó los 1800 millones de dólares en exportaciones agrícolas, liderando el país en productos como el banano orgánico, el limón, la uva y el mango. Este crecimiento no solo ha generado riqueza, sino también miles de empleos en la costa, demostrando que la prosperidad de Sechura, Tambogrande o Sullana está intrínsecamente ligada al agua que nace en las alturas de Ayabaca.
La minería, en este contexto, representa un riesgo evidente. Según el Observatorio de Conflictos Sociales de la Defensoría del Pueblo, el proyecto Río Blanco ha sido foco de conflictos durante años, reflejando la fuerte oposición de las comunidades. Un accidente o una mala gestión ambiental podrían comprometer el suministro de agua, poniendo en riesgo toda la cadena productiva y los millones de dólares que genera anualmente la agroexportación.
La Propuesta del Turismo: Oportunidades y Obstáculos
La visión de Ayabaca, que propone la agricultura, la ganadería y el turismo como pilares de su desarrollo, es coherente con la protección de los páramos. El Colectivo Cultural Ayawaka detalla las condiciones mínimas necesarias para impulsar el turismo, lo que revela un diagnóstico realista de la situación actual.
Sin embargo, el éxito de un proyecto turístico macro no es inmediato y depende de la superación de desafíos significativos. La falta de infraestructura, como carreteras asfaltadas y servicios básicos (agua, electricidad, saneamiento), es un obstáculo mayor.
El texto menciona la necesidad de culminar proyectos clave como el Hospital de Ayabaca, que beneficiaría a más de 120 mil habitantes, y el asfaltado de la carretera de la Fe.
Aquí es donde entra el análisis de viabilidad financiera. Aunque el turismo puede ser una fuente de ingresos, requiere una inversión inicial considerable que debe ser asumida por el Estado y la cooperación internacional. La propuesta de crear una Mesa de Inversiones y de recurrir a la cooperación internacional es un paso lógico. La reciente Ley N° 32429, que declara de interés nacional el plan hidráulico de Piura, podría ser un vehículo para canalizar fondos no solo para la gestión del agua, sino también para el desarrollo productivo en las cabeceras de cuenca.
La Ley de la Compensación
La postura de los colectivos ayabaquinos, lejos de ser una simple oposición, es una propuesta de desarrollo con una visión de largo plazo. Es un llamado a aplicar la "ley natural de la compensación": si la prosperidad de la costa piurana depende del agua de la sierra, es responsabilidad de la región invertir en el desarrollo de Ayabaca y Huancabamba.
La batalla por los páramos es, en esencia, una batalla por el modelo económico de Piura. La información verificada sugiere que el camino de la agroexportación, con la protección de las cabeceras de cuenca, es no solo el más sostenible, sino el más exitoso hasta la fecha. El desafío ahora es que las autoridades y la sociedad civil de toda la región se unan para convertir el potencial turístico de Ayabaca en una realidad, fortaleciendo así una alternativa real a la minería.