ERP. Humilde, sencillo y profundamente comprometido con la fe y la religiosidad popular, Oswaldo Gálvez More (61) fue designado Doliente de Semana Santa de Catacaos 2026, una responsabilidad que asume con inmensa alegría al estar a punto de cumplir uno de los mayores anhelos de su padre: servir en la Fiesta Mayor del pueblo.
Heredero del oficio de panadero de su padre, Dionisio Gálvez Durán, y del espíritu de servicio de su madre, Cristina More Cárcamo, Oswaldo ha aprendido a planificar cada detalle con paciencia y amor. Desde muy joven dejó los estudios secundarios para ayudar en el sustento familiar, mientras sus hermanos mayores se formaban fuera de la región.
“Soy religioso de formación. En mi hogar, ubicado en Monte Sullón, celebro al Señor Cautivo, San Dimas y al Santísimo Sacramento; y con mis amigos de Narihualá también compartimos la festividad del Divino Niño Dios”, señala Gálvez More, quien recuerda con orgullo sus estudios primarios en el colegio del profesor Jacobo Cruz Villegas.
Conocido en Narihualá y Pedregal Chico por el sobrenombre de “Pirucho”, legado de su padre, Oswaldo mantiene viva la tradición panadera elaborando desde tempranas horas en su horno artesanal cachangas, rosquitas, cachitos y pan de labranza, productos esperados con entusiasmo por la comunidad.
Familia y tradición
En el caserío Pabur Viejo, en el distrito de La Matanza, conoció a su compañera de vida, doña María Esther Cabana Adanaqué, con quien ha formado una familia de cinco hijos, cuatro de ellos profesionales y la menor aún en etapa escolar. Junto a ella, una hermana y sus hijos, se prepara para asumir una de las mayores expresiones de fe de Viernes Santo: la preparación de los tradicionales siete potajes.
En el barrio Monte Sullón, los vecinos ya empiezan a vivir el ambiente de recogimiento y tradición, conscientes de que recibirán la procesión de Viernes Santo y a cientos de fieles y visitantes que llegarán a compartir esta manifestación cultural.
Más de 4 mil potajes para los fieles
Se estima que más de 4 mil personas serán atendidas durante esta jornada. Para ello, la familia ha coordinado con el reconocido cocinero Lucho Pozo, quien estará a cargo de dirigir la preparación de los siete potajes tradicionales.
“Hemos tenido reuniones con la familia, vecinos y amigos. Lucho nos ha pedido unas 200 personas para preparar los potajes como el chupe de langostinos, la malarrabia, el bacalao, los postres y otros platos”, explicó el Doliente, precisando que mil raciones estarán destinadas especialmente a sus amigos y clientes de Narihualá y Pedregal Chico, quienes lo acompañan desde hace muchos años.
Finalmente, Oswaldo Gálvez invitó a visitantes de ciudades cercanas y lejanas a vivir la tradición de los siete potajes de Viernes Santo de Catacaos, declarada Patrimonio Cultural de la Nación y considerada reserva moral del norte del país.
“Si les piden servir al pueblo, acepten”, fueron las palabras que su padre le dejó como legado. Un pedido hecho en 2017, previsto para el 2022 y que, finalmente, en 2026 se hará realidad, reafirmando que la fe, la paciencia y el servicio siempre encuentran su tiempo.

