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Jue, Sep

Otro mundo es posible, pero no de ese modo (II)

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/Nelson Peñaherrera. Ayer hablaba de ciertos 'spots' radiales contra la trata de personas donde los malos de la película, mejor dicho del audio, son blancos, 'gringos', extranjeros y con plata, cuando en la realidad piurana no todo coincide.

En el momento en que se estereotipa a cierto grupo humano con conductas negativas, que terminan siendo de uso general, hacemos que otros potenciales perpetradores y perpetradores de hecho se laven la cara y comiencen a tirar la primera, segunda, tercera y todas las piedras posibles.

Entonces, en vez de señalar el delito, independientemente del tipo de persona, la gente termina asumiendo que por ser tal tipo de persona forzosamente cometerás tal delito o conducta negativa, cuando menos.

Por eso, a los cultores del hip-hop no se les ve como artistas sino como vagos, a ciertos artistas no se les ve como tales sino como bohemios y borrachos, a las prostitutas no se les ve como mujeres sino como 'féminas' (por cierto, sería bueno explicar el contexto, porque los clientes siempre son los 'parroquianos'), a la juventud no se le ve como fuerza intelectual sino como mano de obra barata, y a ciertos deportistas no se les ve como profesionales sino como 'estrelloides'...

En fin, gracias a los estereotipos, que los medios promovemos muchas veces, terminamos haciendo más daño que bien, haciéndole creer a la gente que el color de la piel condena o exime, y generando odios y desconfianzas que hacen creer que ese otro mundo (¿socialista?) no es posible.

Además, le perdí mucha fe a Radialistas luego que ubicaron el 'baguazo' en Yurimaguas. Claro, cientos de kilómetros más, cientos de kilómetros menos, ¿no?

Por lo demás, la trata de personas, sus causas y sus consecuencias deben prevenirse y combatirse, además de señalar a sus promotores e infractores, aunque su color de piel no sea el que nuestra ideología espera.

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

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