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Pesca artesanal en Piura: Una crisis que va más allá de la pandemia

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ERP. Cada 29 de junio, el Perú festeja con feriado nacional el Día del Pescador y a sus patronos, San Pedro y San Pablo. El aporte de los hombres de mar respalda la celebración: la pesca artesanal contribuye con el 64% de los productos marinos que llegan a las mesas peruanas. Esta contribución, sin embargo, no tiene correspondencia con la inversión de Estado en su calidad de vida, ni siquiera en servicios esenciales como el agua y la salud.

Así lo pueden atestiguar los pueblos de pescadores de la región Piura. De acuerdo a las estadísticas del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) Piura, con el 33%, concentra la mayor cantidad de pescadores artesanales del país. De este porcentaje forman parte los habitantes de dos localidades con indudable vocación pesquera: El Ñuro en Los Órganos, Talara y la Islilla en Paita.

Además de una población masculina dedicada casi en su totalidad a la pesca artesanal, ambos pueblos comparten las mismas carencias: no cuentan con servicio de agua y alcantarillado, ni tampoco con servicios de salud accesibles las 24 horas. Al igual que en muchos otros sectores, la pandemia del Covid-19 solo ha permitido hacer más evidente el abandono estatal.

Pescadores artesanales de la región PiuraPescadores artesanales de la región Piura

El Ñuro

José Isabel Arismedis Talledo, curtido pescador de El Ñuro, comenta que, durante más de 90 días, los pobladores mediante tranqueras de vigilancia, vigías y sobre todo con la suspensión de gran parte de las labores de pesca permitió que se mantuviera al virus fuera de esta caleta de 1600 habitantes. “Lo que hemos estado pescando ha sido sobre todo para nuestra subsistencia, porque no se podía salir ni entrar”.

Rafael Morales Ruiz, administrador del desembarcadero artesanal, ratifica que las salidas se redujeron drásticamente. Recién en las últimas semanas, ante la necesidad económica y tras tres meses de paralización de los comerciantes mayoristas, el gremio de pescadores optó por asumir la comercialización de manera temporal, llevando a los mercados de Piura el producto marino.

Morales denuncia que aun este intento por recabar ingresos para sus familias ha sido mellado por servidores del Ministerio de la Producción. “A la cámara fletada por el gremio, la han intervenido y nos han quitado cerca de una tonelada de pez sierra, porque supuestamente no tenía la talla, sin considerar que es pesca selectiva ni la necesidad del pescador por estas circunstancias que vivimos”, señala.

Limpieza de embarcaciones pesqueras por COVID-19Limpieza de embarcaciones pesqueras por COVID-19

Llamado a autoridades

Morales, al igual que Alberto Jacinto, dirigente artesanal, coincidieron en señalar que los Ministerios de Salud y de la Producción deben actuar de manera coordinada en favor de las poblaciones de pescadores. A Produce le solicitan acciones inmediatas para ayudarlos a salir de la crisis, pues además de no generar ingresos muchos pescadores han dejado de pagar sus créditos pendientes, por los que pagan altos intereses.

Por parte de Salud, con personal y medicamentos necesarios para atender de manera oportuna a las personas contagiadas pues la reapertura de faena y de comercialización ya ha generado los primeros casos. El único apoyo recibido ha sido de la Municipalidad de El Alto, a cuyo establecimiento de salud se han podido trasladar a contagiados con síntomas leves. Los casos más graves son derivados al Hospital de Sullana.

Asimismo, requieren ayuda con insumos de limpieza, pues con recursos de la administración del muelle y del gremio de pescadores, han ejecutado labores de limpieza y desinfección de la caleta a lo largo de la cuarentena, de manera quincenal, y cada semana se limpian y desinfectan también las embarcaciones. “Salud llega con charlas, pero no con lo más urgente, que es atención y medicina”, reiteró Morales.

La Islilla

En La Islilla, poblado con más de 1,400 habitantes, el panorama es similar. Justo Bancayan, respetado representante de la pesca artesanal, así lo confirma: “Es una situación difícil. Se ha podido salir a pescar, pero no a comercializar, así que solo se ha estado saliendo para consumo propio. Y ahora, los que han salido, han encontrado precios demasiado bajos, como la pota, que se está vendiendo a 1 sol, incluso menos”.

Pesca artesanal en caleta La Islilla de PaitaPesca artesanal en caleta La Islilla de Paita

Los anunciados bonos del Gobierno, como en muchos otros casos, tampoco llegaron a los pescadores más necesitados. “Dijeron que otorgarían bonos, pero exigían la acreditación con carnet. Son pocos los que pudieron acceder. Debió hacerse a través de los gremios, de las asociaciones. Produce que en otras épocas ha apoyado con canastas, esta vez no ha llegado”, sostuvo.

El presidente del gremio de pescadores balsilleros de La Islilla, Percy Bayona Vite, enfatiza que el proceso para la formalización a través del carnet de pesca debería agilizarse sobre todo en estas circunstancias difíciles. "Hay un curso obligatorio para solicitar el trámite de Carnet de Pescador Artesanal, nos comunicaron que el 8 de junio se inauguraba, se terminó el mes y no empiezan, y no podemos seguir esperando”.

Don Justo, al igual que sus compañeros con los que comparte una vida dedicada al mar, espera que en algún momento el Estado pueda valorar con justicia el oficio de la pesca artesanal. “Junto a los agricultores, los pescadores somos los más golpeados, y sin embargo somos los que abastecemos la mesa popular”.

“Al mar lanzo mis redes con fe y esperanza,

de llenar el vacío naufragante de mi mesa,

saciar nuestro hambre matar la pobreza,

para que los niños canten y la vida permanezca”.

Risas y llantos de un pescador

Autor: Esteban de la Cruz “Quintino”, pescador peruano.

C.Lu/ERP

Diario El Regional de Piura

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