fbpx

Brinca la tablita (con la pata cojita)

Nelson Peñaherrera
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

nelson penaherrera castilloPor: Nelson Peñaherrera Castillo

ERP. Una noticia que pasó desapercibida durante los últimos siete días fue el pedido que hizo el Comité de Salud Pública (sí, resulta que sí existe) al Gobierno Regional de Piura. Pidió que se contrate más personal de salud porque falta en los establecimientos a lo largo del departamento.

¿Tiene base ese pedido de esta organización con tan robespierriana denominación?

La verdad que ‘yes’.

Sucede que la Organización Mundial de la Salud (OMS) mide la efectividad de los servicios a la población también en función de la cantidad de profesionales disponibles por cada 10 mil habitantes.

Así, cuando hay de 51 a 100 se dice que la cobertura es mejor que ir al Paraíso; de 25 a 50, podemos enfermarnos a confianza que sí o sí habrá quién nos atienda.

Menos de 25 la cosa es tan crítica, que el Papa debería canonizar al personal de salud (aún en vida) porque se vería obligado a hacer verdaderos milagros. O sea, algo así como conseguirle la pelota cuadrada a Quico.

Es más: los objetivos de Desarrollo del milenio, cuyo plazo se vence este año, exigen mejorar la cobertura de los servicios de salud, lo que implica tener el personal justo de acuerdo a la cantidad de habitantes.

¿Y tenemos el personal justo?

El año pasado, la Dirección Sub-regional de Salud Luciano Castillo Colonna –las provincias de Ayabaca, Paita, Sullana y Talara más los distritos de Las Lomas y Tambogrande, menos los de Frías y Pacaipampa- habría revelado que en promedio hay de 11 a 12 profesionales de salud en su jurisdicción, por cada 10 mil habitantes.

Siguiendo la tablita de la OMS, estamos a la mitad del límite crítico inferior.

Para quienes amen los números, solo el área metro de Sullana bordea los 300 mil habitantes; es decir, que necesitamos al menos 750 profesionales de salud, pero solo tendríamos 370 a 380.

Aclaro que estoy jugando con la estadística. Habría que confirmar oficialmente si es cierto o no.

Esto parece justificar la demanda del Comité de Salud Pública, y en todo caso el Gobierno Regional de Piura debe explicar por qué la región más boyante del norte peruano no tiene gente suficiente para atender enfermedades y emergencias de su población.

La DISA Luciano Castillo habría reconocido que, durante 2014, distritos como Los Órganos, Paita o Tambogrande, apenas si lograron la mitad de su meta a cubrir. Todo parece consistente hasta ahí.

Sin embargo, la micro-red Ayabaca –o sea, la provincia del mismo nombre sin Frías ni Pacaipampa- habría tenido un 80% de cobertura.

What?

Dominus vobiscum, Su Santidad, ¿dónde meto la solicitud de canonización?

¿Cómo es posible que distritos de costa, donde el relieve es plano, hayan tenido un bajo rendimiento respecto de una provincia de sierra, con un relieve abrupto?

Apliquemos lógica: si te enfermas en la costa, cuando mucho te demorarás una hora en llegar al establecimiento (que te atiendan es otro cantar); pero, ¿y la misma emergencia en la sierra?

Encima, la DISA casi casi le habría dado un Oscar a Ayabaca, mientras que a Paita la habría tratado peor que a leproso de tiempos evangélicos. O al menos, eso habrían dicho sus comunicaciones internas.

¿Será que en la costa hay más competencia (servicios privados)?

¿Será que es más complicado supervisar en la sierra y se pueden maquillar cifras?

¿Será que por angas o por mangas, el departamento más boyante del Perú se quedará a mitad de camino para cumplir con los Objetivos del Milenio?

¿O será el sereno?

Ah, ¿es cierto que la ‘dedocracia’ acaba de reemplazar al concurso público, especialmente con funcionarios que se llenan la boca hablando de legalidad (y amén)?

Justo ahora que enfrentamos emergencias debido a las lluvias es cuando más a prueba se va a poner el sistema regional de salud.

A la mitad de la capacidad mínima de cobertura, ¿será posible salvar vidas?

¿esperamos un milagro? ¿O mejor esperamos una contundente explicación?

Prefiero la segunda opción, salvo que Francisco tenga otro punto de vista. Digo, ¿no?

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255