ERP. El Colegio de Ingenieros del Perú – CIP advirtió que las intensas lluvias previstas en la sierra y costa norte, especialmente en la región Piura, configuran un escenario de alto riesgo para la población e infraestructura crítica. Tal situación debe conllevar a medidas preventivas para disminuir los impactos negativos.
De acuerdo con el más reciente informe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres, se estiman acumulados cercanos a los 25 milímetros por día en la costa norte y hasta 20 milímetros por día en la sierra norte, lo que incrementa la probabilidad de inundaciones, activación de quebradas y movimientos de masa como deslizamientos y huaicos.
Desde un enfoque técnico, el CIP alertó que estos niveles de precipitación, en suelos previamente saturados o con deficiente drenaje, puede comprometer la estabilidad de taludes, carreteras, puentes y sistemas de saneamiento. “No estamos hablando de solo un fenómeno meteorológico aislado, sino de un riesgo estructural porque las ciudades han crecido sin planificación adecuada ni respeto por las fajas marginales de los ríos”, señaló el Decano Nacional del CIP, Ing. Jaime Antonio Ruiz Béjar.
El gremio profesional enfatizó que las regiones del norte presentan alta vulnerabilidad debido a ocupaciones informales en zonas de riesgo, deficiente mantenimiento de drenes pluviales y limitada ejecución de obras de prevención. Por ello, las lluvias pueden generar desbordes, erosión de plataformas viales y daños en viviendas de laderas o cauces secos, afectando a centros poblados y actividades productivas.
El CIP instó a los gobiernos regionales y locales a activar de inmediato los planes de contingencia, realizar inspecciones técnicas en puntos críticos y coordinar con especialistas en geotecnia, hidráulica y gestión del riesgo. Asimismo, recomendó reforzar el monitoreo de cuencas y quebradas, así como ejecutar trabajos preventivos de limpieza y encauzamiento para reducir el impacto de los posibles deslizamientos.
El Ing. Ruiz Béjar subrayó que el país debe pasar de la reacción a la prevención estructural. “La ingeniería peruana cuenta con capacidad técnica para diseñar ciudades más resilientes. Con decisión política y planificación sostenida, es evitable que cada temporada de lluvias se convierta en una emergencia anunciada”, concluyó.

