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Mié, Jul

La regulación de los juegos online

Deporte
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ERP. El póker y otros juegos de azar, como las apuestas deportivas online, llevan más de dos décadas formando parte de la vida recreativa de miles de personas en Perú. Pero no fue hasta hace una década cuando este mercado dio un giro trascendental gracias a su regulación. Un cambio de reglas que ha dado enormes beneficios tanto a jugadores como al propio Estado, consolidando al juego online como una opción de ocio segura y transparente.

Para comprender la envergadura que ha alcanzado el juego online basta con analizar algunas cifras reveladoras. Según el estudio "Perú Gaming Market Report 2023" de la consultora Attach, en Perú hay 9 millones de jugadores de juegos online y apuestas deportivas.

En cuanto al dinero que mueve el sector, el estudio estima que en 2023 alcanzará los 4.000 millones de dólares, de los que 2.800 millones corresponden a apuestas deportivas y 1.200 millones de dólares a juegos online. Estas estadísticas no solo confirman la pasión de los peruanos por divertirse online con juegos icónicos como el póker, la ruleta o las apuestas deportivas. También reflejan el impacto económico de un sector que, lejos de estancarse, no ha dejado de evolucionar.

Orígenes en los albores de internet

El juego online tiene sus raíces en Perú en los albores mismos de internet a mediados de los años 90. Fue entonces cuando llegaron al país las primeras plataformas digitales de casino, bingo y póker, que permitían disfrutar de la emoción del juego sin moverse del sofá de casa. Un concepto revolucionario que rápidamente atrajo a miles de jugadores pioneros.

Sin embargo, en aquella época inicial la actividad no estuvo exenta de claroscuros. Al contrario que en otros países más avanzados, en Perú las plataformas de juego se topaban con importantes escollos normativos y desconfianza entre los usuarios ante la ausencia de una regulación específica. Un panorama repleto de zonas grises que clamaba por una reforma en profundidad.

Llegada de la ansiada regulación

El punto de inflexión llegó alrededor de 2012, cuando el gobierno peruano finalmente emprendió un proceso para regularizar el juego online. La prioridad era garantizar la seguridad de los usuarios y acabar con la ambigüedad legal que lastraba el sector. A ellos también surgieron otros argumentos fiscales, ya que permitiría recaudar impuestos de una actividad que movía importantes sumas.

Tras meses de análisis, en agosto de 2013 se promulgó finalmente la tan ansiada Ley de Regulación de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, que por fin establecía un marco regulatorio claro para las apuestas online. Una fecha histórica que marcó un antes y un después.

Los efectos de esta regulación fueron positivos tanto para jugadores, como para empresas y el propio Estado. Las ventajas no se hicieron esperar. Al instaurar reglas y obligaciones, se ganó en seguridad y transparencia, atrayendo a nuevos usuarios. Para las plataformas supuso dejar atrás de una vez la incertidumbre legal.

Y en materia recaudatoria, la regulación ha reportado beneficios a las arcas públicas vía impuestos y tasas, al sacar a la luz toda la actividad del sector. Diez años después, está claro que regular el juego online fue una decisión acertada que apenas tenía aspectos negativos. Una apuesta ganadora.

Mirando al futuro

Tras esta primera década bajo el paraguas regulador, el juego online en Perú ha seguido mirando al futuro en un camino lleno de innovaciones y nuevas garantías de cara a los usuarios. En este sentido, cabe destacar que en este periodo el Gobierno ha ido aprobando y renovando la legislación relacionada con el juego a fin de minimizar riesgos para la población.

En cuanto al futuro del juego online, los expertos prevén la llegada de nuevas tecnologías como la realidad virtual que revolucionarán la experiencia del usuario, así como una mayor diversificación en los métodos de pago. Un conjunto de iniciativas que irá de la mano a un previsible incremento en el número de usuarios y de la facturación del sector.

La regulación de los juegos online como las apuestas deportivas en Perú ha sentado las bases para esta expansión al institucionalizar el juego online como una opción de entretenimiento segura, transparente y generadora de riqueza para el país. Una actividad que ha pasado de estar en los márgenes a ocupar un lugar destacado en la economía nacional.

Con la vista puesta atrás no es aventurado afirmar que la regulación del juego online en Perú ha sido una decisión pragmática que, lejos de eliminar la diversión, ha potenciado un sector llamado a convertirse en uno de los principales motores económicos del país. Si miramos una década atrás, el progreso es incontestable. Y lo mejor está aún por llegar.

Diario El Regional de Piura
 

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