El estado fallido que todos quieren que cambie y que pocos lo intentan
ERP. El colapso del sistema sanitario nos ha develado un Estado que no es del primer mundo como vitoreaba Alan García y tampoco el de prosperidad como se ufanan los liberales que nos gobiernan desde 1990. Tenemos si, un Estado más pequeño a lo que era antes, con algunas nuevas oportunidades distribuidas para más sectores sociales, pero fortalecido en estructuras más individualistas.

