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Espacios y oportunidades

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. A raíz de mi comentario de ayer, uno de mis compañeros de equipo hizo su propia interpretación que me parece el complemento perfecto a las ideas vertidas sobre cómo manejamos nuestra frustración de la manera más errónea posible: emborrachándonos, o drogándonos en el peor de los casos.

Según mi compañero, la causa profunda es la ausencia de espacios donde la población tenga la posibilidad de ser y de aprender a ser, antes que hacer.

Por cierto, me di cuenta de otra cosa: tenemos un serio defecto que nos impide escuchar profundamente a quien nos habla, de tal forma que terminamos concluyendo que dice exacto lo mismo que yo pero con otras palabras. El caso es que nuestro afán de preferir la forma nos da la equivocada percepción que está en desacuerdo nuestro, y no es así.

¿Lo captas? ¿No? Bueeeeno... sigamos.

Entonces, necesitamos espacios tanto físicos como mentales en los que tengamos la oportunidad de frenar el cronómetro y de reconocernos como personas.

Los espacios físicos parece estar claro: el hogar, la escuela, el instituto, la universidad, la oficina, la iglesia, la cancha deportiva, el jardín, la calle... en fin, cualquier lugar.

El espacio mental es el que proyectamos desde nuestro interior y que se convierte en una suerte de santuario para meditar, reflexionar, separar el grano de la paja. El silencio es uno de los componentes cruciales -¡cruciales!- de esos espacios.

Partiendo del auto-reconocimiento, reconocemos al resto y lo miramos con otra actitud.

No solo será cuestión de intervenir el proyecto educativo local, como sugerí, sino que se trata de un esfuerzo ciudadano para comenzar a vivir mejor.

Es probable que uno de nuestros primeros hallazgos, como lo sugiere mi compañero, es que le estamos cerrando las oportunidades a todo y a todos (y a todas). Y oportunidades de todo tipo, desde la expresión sin condena ni prejuicio hasta la opción de despleghar el propio talento para servir a la gente, augtosustentarse y realizarse progresivamente.

La idea suena buenísima y ambiciosa.

¿Que por qué mi compañero no la escribió y publicó?

Buena pregunta.

Quizás aún no encuentra su espacio... quizás aún no se quiere dar la oportunidad... quizás no debemos perder la esperanza... ¿por eso es verde la bandera provincial?

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

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