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Discursos de apertura

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. ¡Feliz año con todo el mundo!

¿Han escuchado o leído los discursos de apertura de las nuevas administraciones locales y regional?

En lo personal me han parecido muy generales, con profusión de frases hechas.

Las personas que se estrenan como encargadas de Imagen me han dicho que me relaje, que apenas es el inicio, pero el problema es que soy un poco disconforme respecto a las expectativas que tengo con la política local.

Encima, he comenzado a agarrarle cierta alergia a la retórica, como casi toda mi generación, porque todo termina siendo 'puro floro' pero no siempre sustancia.

¿Qué me hubiese gustado escuchar?

No descarto que hay prioridades en obras para la población pues existen problemas apremiantes y que requieren ser altamente resolutivos.

La cosa es que se reduzca radicalmente el trecho del dicho al hecho, y esa será la muestra más importante de confianza entre autoridades y población, y creo que cualquiera sin tanto apasionamiento lo apoyará meridianamente.

Lo que sí me dejó la sensación es que seguimos siendo extremadamente domésticos y domésticas en nuestras visiones de gobierno, y hasta un poco invasivos en los entornos de otras instituciones del estado que, si bien parecen no mover un dedo, tienen funciones claramente establecidas.

Y eso de ser la persona-orquesta como que no va en estos tiempos, donde las gestiones deben hacerse horizontales mediante la delegación de funciones, siempre que las personas a quienes se las delegamos demuestren un nivel básico de competencia, porque si no, el remedio será mil veces peor que la enfermedad.

Me parece que faltó ubicar a nuestras comunidades en contextos extraterritoriales. No, no hablo de mover los hitos limítrofes, sino de proyectarse a la región, o al país y al mundo.

Un amigo me decía hace un par de días que le parece una lisura, para hablar del caso de Sullana, que aún no hayamos puesto en valor nuestro paisaje.

Por otro lado, tampoco he oído en los discursos –digo, menos lo oí en las campañas, entonces ¿qué me queda?- cómo organizar o reorganizar nuestras comunidades para que sean espacios atractivos a la inversión, donde se apueste a la diversificación de la matriz productiva.

Si los gobiernos locales y regional crean las condiciones para este milagro, entonces  comenzará a generar empleo, estabilizará las economías locales y mejorará la calidad de vida.

Por supuesto que se debe coordinar con la instancia correspondiente para que la seguridad ciudadana mejore, pero también la gente debe dejar de figuretear tanto en las redes sociales que es donde cualquier desadaptado puede conseguir información para hacernos daño.

Otro aspecto que faltó es ponerle clarito a la gente, o sea a ti y a mí, cuál es la parte del trabajo que nos compete como ciudadanía. Dicho en naranjitas y manzanitas, tengo la impresión que la autoridad quiere amasar y hornear la torta y dárnosla cortadita para comerla.

Gracias por la generosidad, pero sería millones de veces mejor si nos asignan parte de la preparación de ese postre. Así valoraremos lo que se dispone para toda la comunidad, de paso que crecemos en algo de lo que andamos en escasez: valores ciudadanos.

Quizás la gente de Imagen tiene razón: apenas se está alzando vuelo. Aunque, por eso mismo, es el momento de comenzar a poner claritas las reglas del juego, para que luego no salte la piconería o el clásico 'a mí no me dijeron'.

Recordemos ésa de 'árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza'.

Y más tarde puede ser muy tarde.

(Opina al autor. Sígueo en Twitter como @nelsonsullana)

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