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Las monedas de las borracheras

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera.760 mil soles. Esa es la multa que tendría que pagar Corazón Serrano por alegada contratación de menores de edad en condiciones que violarían la legislación peruana actual sobre niños, niñas y adolescentes.

Al margen de los hechos, que están siendo recogidos por la prensa nacional, y de las motivaciones detrás de la denuncia, la noticia debe llamarnos la atención sobre dos realidades que parecemos aceptar.

La primera, es cuán tolerantes estamos siendo ante el trabajo que realizan menores de edad, quienes en principio tienen al estudio como chamba principal, con tal que se forjen un futuro decoroso.

No digo que sea el caso del grupo multado, pero también debería llamarnos la atención sobre si esos y esas menores que vemos ganándose el dinero realmente lo usarán en cosas que mejoren su vida, o son víctimas de la explotación de mayores que no mueven un dedo.

Y antes de que alguna mano con dorada pulsera (de 18 kilates) apunte acusadora, permítanme recordarles que es una situación que se da tanto en escenarios de extrema necesidad como aquéllos donde nada parece faltar... nada, excepto el cariño y la humanidad.

Lo segundo es nuestro grado de tolerancia a esta suerte de 'vicios legales', como el consumo de bebidas alcohólicas –rayando en la adicción, en algunos casos- y el hecho de que menores de edad sean espectadores y espectadoras de cómo vamos degradándonos física y moralmente a cada trago, al punto de hacer cosas que, en plena sobriedad (y de la boca para afuera, obvio), condenaríamos con vehemencia y hasta invocando al Todopoderoso infinito 'que nos libre y nos favorezca por los siglos de los siglos'.

En cualquiera de los dos casos, lo que estamos formando es una generación que repetirá esa especie de situación laboral nada clara y esos vicios que acaban con las vidas de quienes no tienen la suficiente fortaleza para enfrentarse dignamente a la ídem con su propio poder interior.

Y esa generación 'aleccionará', queriéndolo o no, a la siguiente y a la siguiente y a la siguiente... y así, por los siglos de los siglos.

En algún momento tenemos que romper esas cadenas, ¿no creen?

Por si acaso, estoy completamente de acuerdo con que un niño, una niña, un o una adolescente experimente lo que cuesta conseguirse el sustento, de tal manera que aprenda a valorarlo y hacerlo crecer para tener prosperidad y resolver sus necesidades básicas.

Pero hacerlo en condiciones denigrantes, donde todo se mueve por el alcohol, ya me parece un asunto donde la intervención de los operadores de justicia es urgente y de extrema necesidad.

Si no se ponen correctivos, va a pasar lo que ya está pasando en La Noria y Samán, donde adolescentes que están obteniendo su primer empleo se chupan toda la quincena en cantinas locales, ante la inacción de sus padres y madres, y la impotencia de maestros y maestras quienes ven aulas en proceso de vaciamiento y vidas en proceso de pérdida.

¿Cuánto fue la multa a los de 'La borrachita' o 'Con la misma moneda'?

¿760 mil soles?

Ahí se las dejo de tarea. Ya me enteraré de mayores novedades, asumo.

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255