Tsunamis ciudadanos

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. Como se acaba de lanzar un nuevo programa de radio acerca de salud mental, su productor me estaba pidiendo algunos consejos, y tras la parte técnica, comenzamos a conversar de política.

Siempre me pasa eso. Es inevitable, pero constructivo.

Era evidente que este profesional estaba positivamente desesperado porque la ciudadanía participe activamente en el proceso político, bloqueando cualquier resquicio de corrupción comenzando por las candidaturas.

El problema es que lo que esta persona busca es crear una suerte de tsunami ciudadano que pase de un tímido tremor a un cambio significativo.

La intención es buena, idealista e interesante, pero insostenible.

Las estrategias 'tsunami' podrían ser muy vistosas e impactantes, pero como el fenómeno natural, acabada la fuerza que genera el movimiento, todo vuelve a la calma... y nos vemos hasta la próxima convulsión.

Lo que nuestras comunidades necesitan no son cambios repentinos y casi violentos una vez a las quinientas, sino transformaciones continuas y sostenidas, como si fuera un oleaje regular.

Quienes aman la playa saben que cuando el mar se precipita sobre la costa, de manera normal, va cambiando el relieve de forma casi imperceptible, pero lo va cambiando al fin y al cabo.

Del mismo modo, es preferible que el esfuerzo coordinado y continuo de la ciudadanía transforme su realidad, de tal forma que se consiga bienestar y se eliminen todos aquellos vicios que lo amenazan; por ejemplo, la corrupción.

Pero, pero, pero –siempre hay un pero-, mientras no nos eduquemos como ciudadanía, ni siquiera vamos a saber cómo realizar el cambio. Mucho menos podremos identificar en qué se diferencian una frágil ola de un inclemente tsunami.

En la medida en que conozcamos nuestros derechos, obligaciones y maneras legales de actuar, a cabalidad, entonces sí podremos impactar en nuestra realidad, no nos dejaremos engañar o avasallar por el oportunismo electoral y no estaremos inventando 'fórmulas ciudadanas' para conseguir cambios.

Si nos convencemos de que ése es el camino, vamos bien. Por supuesto, antes que nada, tenemos que convencernos...

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

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