De brujas y lechuzas en Querecotillo
ERP/Miguel Arturo Seminario Ojeda. Estaba de visita en casa de un matrimonio amigo en Querecotillo, cuando de pronto un hermoso perro negro se divisó al fondo de la casa, es probable que ingresara por el postigo, el tremendo ejemplar buscaba como banquetearse en ese espacio desconocido, cuando al verlo la dueña de casa exclamó: saquen a ese perro que puede ser brujo. Yo me quedé sorprendido, era un animal de pelambre muy brillante, al que de brujo no le veía nada, pero, las personas de apoyo de la casa, un poco más y le lanzaban pringues de agua hirviendo, porque el olor a la comida no lo motivaba a salir.

