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Mar, Ene

El voto de los iletrados y el desborde ciudadano

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP. El 12 de diciembre de 1978, se promulgó el dispositivo legal que creó el “Registro de Identificación de los ciudadanos que no sepan leer y escribir”, era Presidente de la República, el general Francisco Morales-Bermúdez Cerrutti, quien respondiendo a un clamor popular, y teniendo en cuenta los postulados del Plan Túpac Amaru, de sus proyectos de gobierno, promulgó el Decreto Ley 22379 de ese día.

Por Miguel Arturo Seminario Ojeda

Director del Museo Electoral y de la Democracia de la DNEF del Jurado Nacional de Elecciones.

El 22 de junio de 1979, la Asamblea Constituyente convocada en 1977, y que se había elegido y empezado a deliberar desde 1978, aprueba el voto de los analfabetos y el de los peruanos y peruanas residentes en el exterior, expresión de la inclusión social y del desborde ciudadano en el Perú, en la segunda mitad del siglo XX.

Los días previos, los diarios daban cuenta a la opinión pública sobre los debates en el Congreso de la República, ese día la medida fue saludada con una gran ovación, por considerarse un triunfo democrático, al reconocerse ciudadanía a millones de peruanos y peruanas en el Perú, que deberían haber participado desde siempre en la delegación del poder a sus autoridades, negándoseles tal derecho, porque la política de instrucción desarrollada por el Estado, no llegó a muchos lugares y sectores sociales.

En octubre de 1977 varios dirigentes de los partidos políticos Partido Aprista Peruano, Partido Popular Cristiano (PPC), Demócrata Cristiano, Comunista Peruano y Socialista Revolucionario, fueron invitados por el Comité de Asesoramiento de la Presidencia de la Republica (COAP) para conversar sobre el voto de los analfabetos, entre otros temas, se buscaba recibir diferentes opiniones, provenientes de diversos sectores políticos del país.

Pese a la presión ejercida por diversas agrupaciones políticas y medios de comunicación, no se consideró el voto de los analfabetos en las elecciones de 1978, por eso el PPC recomendó la necesidad de campañas de alfabetización demandando mayores recursos para lograr este objetivo. La Unión Nacional (UNO) sugirió además, la creación de escuelas bilingües y rurales.

libreta electoral

La inscripción de analfabetos se inició el 2 de abril de 1979 en Lima, Callao, Arequipa, Trujillo y Huancayo en los Registros de Inscripción para ciudadanos de 18 años que no supieran leer ni escribir, que en el Perú pasaban de 2’000.000. Hasta julio de 1979 solo se habían inscrito alrededor de 150,000 en todo el país y a mediados de septiembre la cifra se acercó al medio millón. Se encomendó la tarea de inscripción al Jurado Nacional de Elecciones, dada la experiencia en este campo, y por la existencia de oficinas en las capitales provinciales, y en muchas distritales.

Al 19 de octubre la inscripción de los analfabetos llegó a casi 639,000 o sea el 35% ya estaba en condiciones legales de votar, distribuidos así: Puno 78.917, Cuzco 71,940; Lima 54,118, Cajamarca 52,602; Ancash 48,561 y en el resto del país. A fines de octubre se contaban 660,993, por lo que el Jurado Nacional de Elecciones intensifico su campaña de motivación. El 18 de diciembre se cerró la inscripción para alfabetos y analfabetos, quedando inscritos 818, 131 que no sabían leer y escribir, y un total de 6’431,062 ciudadanos.

Finalmente en abril de 1980 se anunció que los votantes en el Perú llegaban a 6’431,621, de los que 832.846 eran analfabetos y 5’598,775 alfabetos. Y en este ensayo de 1980, el voto para ellos fue realmente facultativo pues no había sanciones secundarias si dejaban de votar, representaban el 17% del electorado nacional. Los padrones electorales serían rosados, celestes y amarillos, dependiendo para analfabetos, alfabetos, y residentes en el exterior, respectivamente.

Actualmente vivimos con mayores luces de respeto por los demás, se motiva a los ciudadanos y ciudadanas, tanto como a las futuras ciudadanas y futuros ciudadanos, en valores de inclusión social, de igualdad y de respeto por los demás, y la palabra analfabeto/a ya no cabe en uso discriminatorio, y si la mencionamos, es para referenciar el contexto social en el que primaba su uso.

Diario El Regional de Piura

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