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Mar, Ene

General San Martín distinguió a la madre del pintor Ignacio Merino como Patricia de la Independencia

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP. Las mujeres tuvieron un rol muy importante en la independencia, hazaña que no solo se consigue con acciones en los campos de batalla, muchas mujeres conscientes de la urgente separación política del Perú de la Metrópoli Española, alimentaron en sus hijos, la idea de independencia, porque ellas creyeron firmemente en que esta realidad estaba muy próxima.

Por Miguel Arturo Seminario Ojeda
Director del Museo electoral y de la Democracia del Jurado Nacional de Elecciones

Ignacio Merino, fue el célebre pintor piurano cuyo Bicentenario de Nacimiento se cumplió hace unos años, nació en Piura, el 30 de enero de 1817, hijo del subdelegado José Clemente Merino y Arrieta, y de doña Micaela María Muñoz de Ostolaza Cañote y Ríos de Merino, de marcadas raíces piuranas.

Nada tiene de particular señalar que la familia de Ignacio Merino estaba fuertemente entroncada con las familias piuranas, y que existían fuertes lazos de sangre vinculándolos a la tierra donde José Clemente Merino se desempeñó como subdelegado, y donde quizá sintió vibrar ese sentimiento de patria que trasmitió a su esposa, quien lo demostró abiertamente en la ciudad de Trujillo, al bordar con otras damas, la bandera de la proclamación de la independencia de esa ciudad.

La plaza de armas de Trujillo fue escenario de la Proclamación de la Independencia en esa ciudadLa plaza de armas de Trujillo fue escenario de la Proclamación de la Independencia en esa ciudad

El 11 de enero de 1822, hace exactamente 200 años, el general San Martín decretó un reconocimiento a las mujeres independentistas del Perú, que apostando por la libertad del país, no dudaron en exponer sus vidas por la causa patriota, y demostraron su patriotismo con diferentes formas de identificarse con los ideales de la independencia.

Para este reconocimiento, el 11 de enero de 1822, don José de San Martín creó la distinción de una banda de seda bicolor, blanca y encarnada, con las armas del Estado en el anverso, y en el reverso la siguiente inscripción: «Al patriotismo de las más sensibles», para considerar a las patricias, y agradecerles a nombre de la patria, por el valor, la decisión, la abnegación y el patriotismo que pusieron de manifiesto como lo hicieron los varones, ya que arriesgaron su vida, su familia y sus bienes, y pusieron todo al servicio de la causa de la libertad. Dijo, las más sensibles, es decir, que se dejaron llevar por sentimientos patrióticos.

Independencia de Trujillo 2Iglesia Catedral de Trujillo

Por su lado, el general don José de San Martín, Protector de la Libertad del Perú, según decreto del 11 de enero de 1822, reconoció la heroica participación de las patricias en la gesta libertaria, porque se enteró oportunamente, y pudo verificar que la mujer no había estado ajena a la gesta libertaria.

La relación de las damas distinguidas aparece en la Gaceta del Gobierno de Lima Independiente del 22 de enero, el 6 de febrero de 1822, y el 19 de septiembre de este año, y es quizá un listado incompleto, porque no debieron llegar a tiempo, muchas de las informaciones solicitadas por el Protector, para que desde el interior se le remitan todos los nombres de mujeres a ser consideradas como patricias.

Entre las patricias, figuran damas de nobleza; otras de estamentos sociales altos; y damas de humilde procedencia, que se entregaron arriesgando sus vidas, tras el noble propósito de lograr la libertad y vivir sin ningún tipo de opresión. Figura en esa relación, la madre del pintor Ignacio Merino, como puede leerse en la placa conmemorativa, que existe en el Panteón Nacional de los Próceres.

El general San Martín, reconociendo la igualdad de hombres y mujeres identificados por el ideal de la independencia, resaltó en los considerandos del decreto de Creación de la Banda de Seda, entregada como distintivo a las damas que, por su esfuerzo, se habían hecho acreedoras a ellas.

Fue un gesto noble del Libertador San Martín al reconocer con justicia la sacrificada y heroica participación de la mujer peruana que, como el hombre, puso de manifiesto su presencia en el logro de la libertad del Perú. Con el decreto del 11 de enero de 1822 se concede a algunas mujeres peruanas una distinción, a nombre de las damas que participaban activamente en la recuperación de la libertad y la soberanía de la patria.

Hubo quienes entregaron su vida por la patria, y otras que no desmayaron en el ideal que se habían propuesto; encontramos sus nombres como costureras, confeccionando los uniformes para los soldados del ejército patriota, y en listas de colaboradoras para el sostenimiento de la causa. Con esta lección, el general San Martín se adelantó a muchos que durante casi dos siglos no consideraban a la mujer dentro de su participación por causa de la patria.

Diario El Regional de Piura

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