Vota por... pero ¿por quién? (II)

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N. Peñaherrera. Y aquí seguimos con las peores ofertas que pueden presentarse en nuestro universo electoral. Ojo, pestaña y ceja.

Los y las Indiana Jones

Criterio negativo. son quienes se lanzan a la palestra alucinando que el cargo al que postulan les dará la llave para explorar un territorio ignoto, inhóspito, donde por algún lado se esconde el Santo Grial o las minas del Rey Salomón (perdón, ésa es otra película).

Entonces, si llegan a gobernar, los cuatro años son un periodo de continua experimentación y cero resultado, los que bajo la justificación de "soy nuevo o nueva en la política", son suficientes para disimular la inexperiencia y la torpeza que signará cada decisión que tomen.

Los caudillos y las caudillas

Criterio más que negativo. éstos son los y las más fáciles de identificar, pues recurren a todo un arsenal de recursos populistas, efectistas, mediáticos, entre campechanos-folklóricos y chabacanos-pintorescos que parecen caerle bien a todo el mundo, pero que ocultan a un dictador o a una dictadora en potencia.

Las dictaduras son como las drogas: producen una sensación de bienestar y libertad al inicio, pero conforme pasa el tiempo generan mucho daño al punto de matar al organismo que las contiene.

Lo peor de todo es que si faltan (síndrome de abstinencia), producen tal ansiedad que llevan a añorarla como algo bueno, cuando no lo es bajo ningún aspecto. Ni qué decir de la dependencia (clientelismo al máximo).

Las dictaduras anulan las libertades, lo corrompen todo y terminan generando más pobreza que al inicio (y no solo la monetaria).

Los y las títeres

Criterio super negativo. Estas son las típicas 'personas sin formación de ningún tipo, y que enarbolan su ignorancia como su mayor fortaleza.

Elegirles es el mayor error de la Historia, pues quienes gobiernan son aquellas personas detrás de su imagen, y líbrenos el Señor de las decisiones que tomen.

Buena suerte será si quien les asesora tiene algo de criterio, pero en la mayoría de casos (¿Cajamarca?) todo no es más que mala intención disfrazada de sonrisas y discursos altisonantes.

Entonces, estamos advertidos y advertidas de qué opciones nos convienen o no.

Guerra avisada... se lo lleva la corriente.

No. Camarón que se duerme... no mata gente.

No. Cuando los camarones entran en guerra, y se le avisa a la gente... bueno, la idea es ésa.

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255