La mujer en la historia peruana
ERP/Miguel Godos Curay. Piura desde tiempos inmemoriales fue tierra de las señoras Capullanas, mujeres con poder político efectivo que gobernaron las vastas extensiones de los hoy territorios de Piura y Tumbes. Cuando los carabelines de Pizarro asoman por las costas de Tumbes, en 1528, quedan sorprendidos por las enormes balsas tumbesinas con enormes velámenes de algodón. Un principal dio cuenta, en efecto, que “una señora que estaba en aquella tierra que se llamaba la Capullana, oída la nueva que de ellos decían, tenía gran deseo de verlos y les rogaba que saltasen en tierra, y que serían proveídos de lo que fueses menester”[1]
Por: Miguel Godos Curay-Periodista
ERP/M.Godos. Piura, produce diariamente 400 toneladas de desperdicios sólidos. La basura se acumula a lo largo de las carreteras, en los accesos urbanos y a inmediaciones de los establecimientos escolares. Los sectores críticos son las inmediaciones del Mercado Central, la periferia urbana, la antigua zona industrial y el cauce del río Piura en donde los obreros municipales arrojan todo tipo de desperdicios. Pese al crecimiento explosivo de la población la limpieza pública sigue siendo un serio problema de la ciudad. El relleno sanitario, no opera como tal. La basura se acumula y la desperdigan recicladores que aprovechan cartones, plásticos, vidrios y hojalata.
ERP/M.Godos. Muchas de las flores amarillas vendidas en el mercado con motivo de año nuevo en realidad no lo son. Su color corresponde al artificio del tinte. Una vez en contacto con el agua se despintan y se destiñen. Los baños de florecimiento elaborados con pétalos de rosas, yerba buena, ruda macho, Agua de Cananga, Agua Florida y otros menjurjes que se estilan para la ocasión no cambian, como se espera, la mala suerte y el infortunio. Sus efectos inmediatos son escozores incontenibles y alergias. La práctica extendida por los medios de comunicación es un negocio altamente rentable y floreciente.
ERP/M.Godos. Hay una vieja cumbia que habla de don José, el tal don José, era un rabioso gratuito, "un hombre de poca fe" acostumbrado a ver solo lo malo de lo que la vida le muestra. No es un Catón porque difícilmente anudado en sus caprichos sería incapaz de moralizarse a sí mismo. Algunas veces confunde en sus señalamientos escenas, personajes e instituciones. El arrojar caca con ventilador es lo que más se parece a su pretensión de columnista afiebrado. Sucede que sólo vomita y es muy probable que tampoco tenga memoria para reconocer que sus parientes y allegados se formaron en la institución que él demuele de mala fe. De eso él no se acuerda u olvida en su inveterada desmemoria.
ERP/M.Godos. La noche del viernes con luna llena y concurrido auditorio en torno a la piscina del hotel Río Verde se realizó el séptimo concierto de la Gran Rondalla Piurana en homenaje a Gustavo Mohme Seminario flamante presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa. La noche fue de canciones del repertorio americano y peruano, condecoraciones y memoriosas mociones de saludo. Gustavo hizo un recuento de su vida desde aquellos lejanos tiempos sin ruido en el que se recorría Piura sin congestiones, sus estudios en el San Ignacio, las incursiones en busca de las buenas mozas de Santa Isabel y posteriormente el obligado viaje a Lima en donde Gustavo Mohme Llona, su padre, desarrollaba actividades empresariales en el sector construcción.
