fbpx

Pandora desafina en las alturas

Nelson Peñaherrera
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. Este comentario estará dedicado a Ayabaca, para variar. Así que si el tema te aburrió, cambia de página; si no, enfrenta tu destino... o sea, lee sin chistar hasta la parte que dice "Opina al autor" o donde está el plug-in de Facebook.

A todo esto, buena esa idea de poder comentar todo lo que se publica con ese truquillo. Sigamos; mejor dicho, comencemos.

Un informe de Contraloría de la República revela que el alcalde ayabaquino Marchena y sus regidores y regidoras se habrían aumentado sueldo y dietas, lo que habrían generado un agujero negro en el presupuesto del concejo provincial.

Se habla de millones de soles que, si se prueba el ilícito –era ilícito aumentarse sueldo y dietas tras la norma que exigía austeridad a todo el aparato gubernamental peruano-, tendrán que devolverse al fisco.

Según me explicaron quienes conocen los tejes y manejes municipales, toda esa plata no necesariamente la volverá a ver Ayabaca, y no porque no se quiera, sino porque el sistema de recaudación nacional es de distribución nacional.

Estas mismas personas sostienen que no solo alcalde y concejales son los únicos y las únicas responsables bajo presunción. A quien nadie está apuntando y anda pasando piola,es a quien asesoró al concejo municipal para presuntamente incurrir en el ilícito.

Si no le advirtió a las autoridades la barbaridad que se estaba cometiendo, también tendría que dar cuentas a la justicia, claro está, si se abre proceso a raíz del informe que mencioné arriba.

Si advirtió pero no le hicieron caso, tenemos otros dos escenarios interesantes: primero, si no renunció, es como si lo hubiera aceptado; o si renunció, igual debe colaborar con la justicia para aclarar las cosas.

Igual con otros funcionarios de confianza, donde, por cierto, figura uno de los candidatos opositores a la gestión actual. Y no estoy inventando: explora el portal de transparencia de la municipalidad, y verifícalo sin filtros de ninguna clase.

Por supuesto, los regidores y las regidoras también deberán explicar por qué aceptaron el aumento, a menos que hayan votado en contra; pero también surgen dos escenarios: quien se opuso pero aceptó, que es como si hubiera aprobado; y quien se opuso y no aceptó, pero igual debe colaborar con la justicia.

Por donde lo veamos, la caja de Pandora que parecería ser la Municipalidad de Ayabaca parece estar comenzando a aspirar a quienes habrían osado tenerla bien cerrada.

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255

Aviso de publicidad