Una eventual Marca Sullana: ¿cuál sería la madre de todos los ‘insights’?

Nelson Peñaherrera
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Por: Nelson Peñaherrera Castillo. Ahí donde me ven, tengo mis seguidores en la costa oeste de los Estados Unidos, quienes principalmente reciben mis contenidos a través de Twitter y en inglés. Y no hablo de que le metan traductor a mis artículos, sino que son bien versiones de columnas y otros materiales que publico exclusivamente a través de mi blog, o bien se trata de textos pensados exclusivamente en audiencia anglohablante, como ha sido el caso que hoy les comparto.

A raíz de varias entrevistas y preentrevistas que he tenido durante estos meses con emprendedores sullaneros (que tienen historias realmente dignas de una buena revista de economía y negocios, paso la voz) y aspirantes a serlo (ya sabes, el típico pata con todo el floro barato y el método multinivel basado en un acoso que raya en la psicopatía), me animé a publicar un artículo que, traducido, se titula “Dos ideas de mercadeo en las que puedes invertir en el departamento de Piura”, y que trata de condensar toda esa información que ya está publicada o planeada para publicar, con la finalidad de atraer a posibles financistas para lanzar industrias medianas o pequeñas íntegramente operadas dentro de nuestro territorio. Una de ellas apunta al sector servicios y otra sí concretamente al de productos.

Si tú eres un emprendedor o una emprendedora con una buena idea pero con poco dinero, sabrás que acceder a estos capitales ‘ángel’ es una bendición ya que te permiten dar el primer paso para hacer realidad tu sueño. Muchos de estos capitales no siempre son aprovechados porque se desconoce cómo llegar a ellos, porque sus operadores locales (según se quejan varios pequeños empresarios de por acá) han creado una especie de club privado en lugar de ofrecerlo como un servicio a la colectividad, o porque sí sabes cómo es el teje y maneje pero no llegas a cumplir todos los requisitos, y caballero nomás.

Como una nota personal, y a diferencia de quienes me llenan las redes sociales con esa propaganda facilonga de “gana dinero de inmediato” (y que huele a pirámide o lavado de activos), si bien un emprendedor es una persona con ideas e ideales llenos de hartísima convicción, suele tener los pies bien firmes sobre la tierra. Así que saquen línea de qué podrían estarles vendiendo ciertas personas, haciéndoles creer que a solo meneo de nariz aparecerá tu primer millón de dólares. Lo triste es que hay gente que se lo cree, y, bueno, tenemos la típica historia de yo puse tanto, me prometieron tanto, y nunca apareció nada. Sigamos.
El caso es que, debido a que utilicé información brindada por fuentes con nombre y apellido, me pareció apropiado incluírlas y además etiquetarlas una vez que anuncié la publicación mediante Facebook, sin considerar si los aludidos hablan inglés. Uno de ellos (sí, Luis Enrique, me refiero a ti) aparte de darle “Me gusta”, me dejó un comentario expresado en una sola palabra: identidad… “hashtag” incluído.

Por cierto, Luis confiesa que no domina el inglés, pero su curiosidad lo llevó a ser creativo, pasar el texto por un programa de traducción y eso explica cómo reaccionó en mi muro. ¡Buena! Regresemos a la columna.

En efecto, el argumento de mi artículo era precisamente que el mejor activo fijo en el que tenía que invertirse dentro de nuestro departamento es aquello que nos es propio y que difícilmente vamos a encontrar en otra parte del mundo. Y esa simple palabra me refirió de inmediato a otro emprendedor local (sí, Mario, ahora me refiero a ti), quien si me lo mencionó ciento y pico de veces cuando produje un artículo sobre lo que hace, más de dos años atrás, fue poquito.

Detalle: hasta donde ambas personas aseguran, saben que existen, pero patas lo que se dice patas, no necesariamente lo son; en todo caso, se conocen por pura referencia, y eso que viven uno a la vuelta de la manzana del otro, lo que revela otra gran debilidad de nuestracomunidad emprendedora: está altamente desconectada entre sí aunque more a la puerta del lado.

Pero vamos a lo positivo. Si dos personas que no han tenido la oportunidad de intercambiar ideas coinciden en el mismo aspecto para establecer una ventaja competitiva comunitaria (lo que tiene tu comunidad y que otras no podrán igualarlo con sencillez y prontitud), la pregunta es qué haría falta. La respuesta inmediata dentro de nuestro equipo ha sido “promoción”, ya sabes, ponerle el reflector para que todo el mundo la vea, y queda claro que ésa es mi chamba, no porque el gobierno sea incapaz de hacerlo, sino porque precisamente la construcción de cualquier modelo de desarrollo se basa en la integración de sus talentos, independientemente de que se beneficien directa o indirectamente. Y como establecí en un artículo anterior, los talentos son individuales.

Aunque claro, la receta mágica no es nuestra. Otra gente también lo ha entendido y está lanzando interesantes ideas de difusión que a mí, particularmente, me suenan bien porque le da más canales a la comunidad emprendedora para que se conecte con su público directa y potencialmente atendido. En todo caso, siempre es bueno revisar la segmentación de mercados antes de invertir en tal o cual medio. Digo, eso te lo enseñan en tu primer curso de publicidad (gracias, Mela Salazar).

La buena noticia es que, conforme seguimos investigando en los emprendimientos sullaneros, vamos hallando interesantes propuestas que, incluso ya han hecho sus primeros experimentos comerciales en otras partes del mundo y no les ha ido nada, nadita mal. De hecho, muy pronto sabrán sobre el artesano que vendió su obra por dólar y medio, y se lo revendieron en Miami Beach, Florida, por noventa y nueve dólares, o sea con una ganancia de 2500%, si la matemática no me falla, aunque, claro, sin deducir aún impuestos y desaduanaje. Pero de que es un preciazo, es un preciazo del que él no se benefició. ¿Ya vas entendiendo la figura?

Como dije en el artículo de mi blog, que yo me ponga a vender el producto y ganar como intermediario, realmente no es mi talento; pero si me dicen que le cree un contenido para que todos los mercados lo conozcan y reconozcan –que le haga promoción-, definitivamente sí es lo mío. Entonces, la primera solución no consiste en encender la vela para ponerla bajo la cama, una porque no va a iluminar nada, y dos porque va a incendiar la cama y todo el lugar, y adiós con todo.
Como es lógico, tal cual dice una parábola de Jesucristo, a quien parafraseo, la solución correcta es ponerla en lo alto de la casa para que la ilumine. Y ése será un esfuerzo conjunto del emprendedor y de medios o profesionales, como es mi caso, que tienen la habilidad de desencapsular historias y globalizarlas. Por cierto, alguien debería reconocerle a Jesucristo como uno de los primeros “coaches” de mercadeo y publicidad, ¿no? Digo, el manejo estadístico en la parábola del hombre que tiró semilla al campo, ni el ala teocrática del Congreso la manejaba con tanta sencillez y precisión. Prosigamos.

La segunda solución ya estará en cancha del emprendedor una vez que se haga conocido: establecer relaciones comerciales duraderas con sus clientes. Ojo que algunos ya lo hacen pero fallan en retroalimentarlos mediante estrategias de promoción, y en esos casos, lo recomendable no es esperar a que le pongan traductor a nuestras publicaciones sino hablarles en su idioma. Eso nos destacará. Sí, ya recomendé esto antes pero solo algunas personas lo han captado y lo han puesto en práctica con relativo éxito, al punto que ahora tienen no solo vínculos virtuales sino presenciales con esos mercados a los que atienden o donde están aprendiendo algo nuevo que les permita innovar.

Y ésa es la tercera solución: innovación, o cómo a lo que ya parecía de estreno se le puede encontrar siempre algo mejor y diferente que permita evolucionar la industria. Y si mejora uno, mejoran todos, pero siempre con ese acento en lo propio.

En resumen: hay perspectivas muy interesantes y promisorias en la comunidad emprendedora sullanera, pero tiene que integrarse más, tiene que confiar más en los canales de promoción, tiene que perder el miedo a dar un paso adelante, tiene que sentir el orgullo de ser sullanera. Con todo eso en mente más trabajo duro, presumo que el éxito no solo de ella, pero de toda nuestra comunidad (porque si no es inclusiva, crece coja), está más que asegurado. Manos a la obra, entonces. Quienes quieran practicar su inglés, el artículo del que les hablaba al inicio está en el siguiente enlace: http://nelsonsullana.blogspot.com/2019/11/two-marketing-ideas-you-can-invest-in.html

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