Los Andes piuranos se vuelven internacionalmente poderosos

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. El último fin de semana el piso se nos movió. No fue temblor, pero tiene que ver con el suelo que caminamos.

La Organización de las Naciones Unidas para la educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) reconoció al Camino Inca dentro de la lista de Patrimonios de la Humanidad.

De ese modo el Cápaq Ñan, la intrincada pero ordenada (paradójico, ¿no?) red vial del Tawantinsuyu no solo tiene un respaldo internacional para ser protegida, sino que tiene un poderosísimo valor agregado que la pone por encima –para hablar en términos piuranos- de... Máncora.

Nuestro departamento tiene los dos ramales del Camino Inca: el de la costa y el de la sierra.

El de la costa se sabe por dónde va, pero no ha sido mayormente estudiado. En 2009, como parte de las investigaciones que hacíamos en Malingas, Tambogrande, identificamos un trazo que podría haber pertenecido a esta red.

Nos falta dinero para profundizar la investigación y confirmar o descartar, así que si alguien quiere financiar, pronúnciese a mi Twitter, por favor. Sigamos.

El de la sierra si ha tenido mejor tratamiento, al punto que se han encontrado retazos en Huancabamba y el tramo mejor estudiado que pasa por el flanco oriental de la provincia de Ayabaca, incluyendo el complejo arqueológico de Aypate, hoy bajo estudio.

La investigación de los arqueólogos César Astuhuamán y Daniel Dávila, quienes nos apoyaron en Malingas, ha mejorado el hallazgo inicial que hace 40 años hiciera Mario Polía: Aypate parece haber sido un gran complejo administrativo, capital de una provincia clave en el proceso de expansión del Imperio Inca hasta el río Pasto, Colombia.

Entusiastas han equiparado a Aypate con MachuPicchu, que es Patrimonio de la Humanidad per-sé.

Y como parte del Cápaq Ñan, todavía hay que determinar qué tenían que ver sitios como Caxas o Mitupampa, ambos en Huancabamba.

Mejor dicho, el valor agregado de Piura, que antes se lo veía solo en el extremo occidental (Máncora, Punta Balcones, Illescas) ahora se equilibra por el otro extremo, y con mucha mayor fuerza. Digo, las playas no tienen reconocimiento oficial de la UNESCO... ¿algún otro argumento?

Piura no puede seguir viendo a la sierra como el sector donde se engaña a la gente para asegurar bolsones electorales. Ahora la sierra tiene poder para sentar agenda regional.

Si los Andes son altos y macizos es para mirarlos con respeto. UNESCO solo ha refrendado la majestuosidad que los pueblos precolombinos ya le identificaban.

Veamos con qué pachotadas saldrán las campañas electorales. En lo que a ti y a mí respecta, tenemos un motivo de orgullo, de hinchar el pecho y exclamar: ¡Qué bendición ser de Piura!

P.D.: Amigos ronderos, la próxima vez no se suban encima de los muros de Aypate, y Municipalidad de Ayabaca, ¡arregla ese desastre de carreteras! Gracias.

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

Pristina 255