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El zango desenmascara inteligentemente a las hamburguesas

Nelson Peñaherrera
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ERP. Nelson Peñaherrera Castillo. Cuando salíamos del Centro de Convenciones de Sullana el viernes por la noche, uno de mis amigos comentó evidentemente satisfecho que habíamos asistido a un espectáculo que, si se pone en un teatro con todas las de la ley, realmente costaría entrar y pagar un abono significativo; entonces, qué lástima la poca concurrencia teniendo en cuenta que ese jueves la entrada era gratis… ¡y la puesta en escena fue de primer nivel!

estoy hablando de los Puntos de Cultura, un concepto que, como lo entendí, significa toda organización, sin importar el tamaño, dedicada a brindar una expresión artística-cultural a la comunidad, entendiendo por arte todo aquello que nutre, revitaliza y educa el alma en oposición al espectáculo comercial que solo busca el lucro de un vivo y la Backus a costa de los trastornos maniaco-depresivos de nuestra gente.

Ejemplo de arte, que terminó siendo un grandioso espectáculo, fue lo que vimos en el Centro de Convenciones el jueves; ejemplo de espectáculo comercial, pues…, por ejemplo ese rarísimo concierto de Armonía 10 y Grupo 5, el lunes, que supuestamente era para la Urbanización Jardín pero que terminó siendo rentabilizado por Antena 10 y que ahora tiene a la Municipalidad de Sullana cuasi-acusando a la JUVECO de ese barrio por pedir la autorización, y que generó otras más rarísimas expresiones oficiales (alcalde incluído), que a su vez ha generado sospechas en el vecindario. Sí, toda una telenovela. Sigamos.

Los Puntos de Cultura tienen involucrados a grupos de teatro, danza y la Red de Microcines Piura, afiliada a Chaski Comunicación (los mismos de Gregorio y Juliana), que llegaron a Sullana hace ocho años y siguen bregando a pesar de las dificultades para usar el arte como instrumento de entretenimiento educativo, buscando congregar a la mayor cantidad de gente posible.

Y a quienes no fueron, se la perdieron. Se trató de un homenaje a la herencia africana en el Perú, donde la participación de fondo fue Cuarta Pared, un grupo de actores y actrices de la Universidad Nacional de Piura, quienes se las ingeniaron para contar una típica historia de barrio en la que engarzaron composiciones musicales y poéticas de Victoria y Nicomedes Santa Cruz.

Contra lo que se pudiera pensar, el montaje fue tan ágil y enternecedor que el público se atornilló a los asientos. Y no hubo necesidad de narrarle chistes procaces, ni meterle cerveza; se les mostró la realidad cotidiana expresada en música y poesía… en belleza… la belleza de lo común.

Mi amigo reflexionaba ya después, mientras comíamos chifa, que precisamente cuando se hace belleza de lo cotidiano es que se logra conectar con el público de manera nutritiva, e inolvidable en el mejor de los casos. Otrosí dijo: que cuando se sabe contar historias en un escenario (especialmente con la danza), se hace arte.

Yo me preguntaba si acaso la gente se emocionó como yo al sentir cuánto bien nos hizo África al imprimirnos valores que hoy son parte de nuestra rica identidad como Perú. ¡Y ahora también caigo en la cuenta que el chifa, aporte chino, es un ingrediente inseparable de nuestra mixtura nacional!

Y es que el mestizaje lo tenemos por donde lo veamos y por donde nos veamos. “Definitivamente el que no tiene de inga, tiene de mandinga”, sellaba mi pata.

Si ese es el impacto que generan los Puntos de Cultura, merecen recibir todo el fomento posible de las autoridades y la comunidad (o sea, tú y yo), porque no es posible que Cuarta Pared haya tenido que llegar a la Plaza de Armas en mototaxi porque la municipalidad vio el bus, pero no vio quiénes lo ocupaban; claro que si hubieran sido Armonía 10 o el Grupo 5, hasta la Policía que nunca responde al 105, les hubieran puesto helicóptero y francotiradores para que no les pase nada los cantontos, perdón cantantes.

Como alguna vez nos dijeron en Chaski, el arte es como un plato de zango, y el espectáculo comercial es como una hamburguesa: ambas se comen, pero solo una nutre y solo una empeora tu salud.

¿Continuaremos siendo tan poco-seso para elegir la hamburguesa?

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

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