ERP. En una ceremonia llena de tradición, sabor e identidad cultural, el Indecopi otorgó el certificado de Especialidad Tradicional Garantizada (ETG) a la emblemática “Malarrabia de Catacaos”, uno de los platos más representativos de la gastronomía piurana.
Este reconocimiento oficial protege la receta y la forma tradicional de preparación de este potaje, consolidándolo como una expresión cultural transmitida de generación en generación. La malarrabia, típica del distrito de Catacaos, es un puré elaborado a base de plátano maduro, queso y aliños, con un característico sabor agridulce y textura ligeramente rugosa. Se sirve acompañado de arroz, menestra y sudado de pescado, especialmente durante los viernes de Cuaresma y, en particular, en Viernes Santo.

Las Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG) tienen como objetivo proteger recetas ancestrales y métodos de producción tradicionales, además de informar al consumidor sobre sus características y fomentar el desarrollo económico local mediante el impulso del turismo gastronómico.
La entrega del certificado se realizó en la Plaza de Armas de Catacaos, con la participación de autoridades del Indecopi, de la Municipalidad Distrital y de la Asociación de Picanterías y Restaurantes “Heroica Villa de Catacaos”, organización que agrupa a 27 establecimientos comprometidos con la preservación de la cocina regional.
Este reconocimiento no solo salvaguarda la preparación tradicional del plato, sino que también fortalece toda su cadena productiva, desde los plátanos maduros cultivados en el valle del río Piura hasta el pescado fresco proveniente de zonas como Sechura y Paita.
Con este logro, la región Piura suma su segundo plato con certificación ETG, junto a la “Sopa de Novios según la tradición de Cura Mori”, otorgada en 2025, reafirmando así la riqueza y el valor de sus tradiciones culinarias.
A la fecha, el Perú cuenta con ocho preparaciones reconocidas bajo esta categoría, entre ellas la papa a la huancaína, la ocopa arequipeña, el pan de anís de Concepción y los prestiños huanuqueños, lo que evidencia la diversidad y riqueza de la gastronomía nacional.

