Gabriel: El pececito, solidaridad de un pueblo y el estoicismo de Patricia Ramírez

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ERP. El niño Gabriel Cruz Ramírez, fue asesinado por la mujer que era pareja sentimental de su padre. Tras su desaparición concitó la solidaridad de miles de personas de Almería- España y buscaron palmo a palmo siguiendo alguna pista que les permita encontrarlo con vida. No fue posible, él se fue por la insania de una mujer, pero como dice una narrativa lo salvó a su padre de las fauces de una bruja.

Evidentemente, lo sucedido es un hecho cruel y vil. La asesina confesa Ana Julia Quezada (44), lo buscaba como si no supiera donde estaba Gabriel; declaraba en medios radiales y televisivos y buscaban que se notara su presencia. Ella fue la última en verlo y ella, con todas sus estratagemas, al final tuvo que sucumbir a la inteligencia de la Guardia Civil. El crimen no fue perfecto.

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Patricia y la grandeza de su corazón

Aparentemente, busca justificantes y pretende distraer a los investigadores que el niño la agredió y que ella se defendió; después de golpearlo, lo asfixió y lo escondió durante todo el tiempo, hasta que la Guardia Civil la interceptó para encontrarse en la maletera con el cuerpo de Gabriel y explosionar los mismos policías en un llanto propio de personas que se motivan por descubrir una verdad.

Tras la autopsia de Ley, Gabriel fue llevado a Almería y miles de miles, desfilaron frente a la imagen que lo caracterizó; un niño alegre, ocurrente y con la sonrisa en el rostro en señal de ingenuidad. Jamás se podrá entender, que hubiera sido receptor de la furia, de la ira y de la enfermedad mental de la mujer que fingía para todos como una persona responsable, pero que tenía detrás de ella, una historia marcada quizá por su condición de inmigrante, por las diferencias de color y por las carencias emocionales y materiales que signan a muchos causándoles daños mentales irreparables.

Su demencia, alguien en su sano juicio no podría comentar semejante salvajismo, cobró una vida inocente, lo sustrajo del cariño presente y para siempre de sus padres. Patricia y Ángel, se sienten conmovidos, pero tienen frases que son toda una lección.

"Se ha generado un movimiento muy bonito gracias a mi hijo. Me gustaría que continuara. Están apareciendo muchos mensajes pidiendo muerte o maldad. Entiendo que estas personas tienen la misma rabia que yo dentro, pero que lo usen para pedir bondad en el mundo. Que no pongan la cara de esta mujer en los sitios pidiendo cosas malas para ella. Ella ya tendrá lo suyo" indicó con mucha sobriedad y sentimiento Patricia.

También se ha pronunciado sobre Ángel y quizá adelantándose a un juicio humano ha expresado "Él es una persona maravillosa, que nadie dude de él. Yo voy a estar a su lado porque tenemos que superar esto los dos juntos. Está destrozado, pero es muy difícil hacer la digestión de la pérdida de un hijo sabiendo que lo ha matado la persona a la que quieres".

Sin embargo, aún en su estoicismo como madre sabe que salir del fondo donde se encuentra no es fácil, "No sé cómo voy a volver a la normalidad. Espero que la gente me ayude a dar pasitos. Estoy intentando darle la vuelta a esto, pero no sé cómo lo voy a hacer" indicó Patricia, cuyo rostro conmovió a toda España y parte del mundo.

La carta a un pececito, una creación anónima que leyó con mucho cariño Patricia lo dice todo y sintetiza un acto cometido por una persona que “Tendrá lo suyo” pero cuya penalidad o sanción jamás podrá devolver a la vida a Gabriel; sin embargo, permitirá que en todo un pueblo se valore la solidaridad frente a la dificultad.

Carta de un pececito:

Mama estoy bien, pese a que estés muy triste, sé que tu primer pensamiento es que no lo merecía y es cierto, no lo merecía tienes toda la razón, pero no quiero que pienses que somos los perdedores de esta historia, porque he vencido mamá , aunque el precio para vosotros haya sido muy alto, he vencido y estoy feliz en un lugar donde nunca jamás nadie podrá hacerme daño, he vencido mamá porque nunca la bruja del cuento pensó que un pez tan pequeñito fuera a plantarle cara, he sido valiente mamá, aunque mi cuerpecito es pequeño, digo pequeño en comparación con mi corazón y mi valentía, nunca pensé que fuera tan poderoso mamá pero lo soy y he ganado, os he enseñado la verdadera cara de un alma oscura, he rescatado a papa de las fauces de la bruja, he podido romper ese hechizo que nunca nadie pudo romper, porque soy mágico mamá, por más que hayan querido esconderme brillo mamá, he conseguido que papá y tu estéis más unidos que nunca, no creáis que no os he visto agarraros las manos como nunca, he ganado mama y soy invencible, invencible y eterno, soy eterno en el corazón del mundo, en vosotros que sois yo mismo y en la mente de la bruja malvada que siempre me verá en sus sueños y cada vez que intente ser feliz, mire a un niño o al suyo propio si alguna vez consigue que alguien vuelva a amarla. Soy un guerrero mamá aquí donde os estoy esperando a todos, tengo una armadura dorada y brilla más que el sol, porque yo soy el sol, el que os alumbrará siempre en los días más difíciles, soy el encargado de iluminar la mirada y el corazón de todos los que aun vivís ahí, en ese lugar hostil y lleno de maldad, para que caminéis lo más felices posible hasta mi reino de hadas, donde nunca entran brujas malas, ni personas con el alma contaminada, solo vosotros mamá, las personas como tú o como yo. Hay una princesa en este reino, se llama Marta y es muy bonita mamá, tiene un hermoso castillo desde el que podemos ver el mar, me cuida mucho porque dice que me comprende muy bien, bajamos todos los días a la playa y hacemos en la arena pescaditos y castillos, pero estos castillos no se los lleva el mar, ni los pescaditos se deshacen con las olas porque queremos que todos veáis lo bonitos que son, Marta me dice que no estéis tristes, que allí solo somos piel pero aquí somos solo lo que importa, somos alma, almas limpias, grandes y todos un día dejaremos de estar allí para venir aquí, menos las personas malas que siempre estarán atrapadas en sus remordimientos. Mama descansa, hemos ganado y lo he conseguido yo solo, siendo un pescadito tan pequeño, sois libres papá y tú porque ya no hay personas malas tan cerca de vosotros. No os soltéis las manos porque es cuando más brilla mi armadura, si, la del guerrero, la del príncipe que con su luz alumbro el camino de la verdad y dejo al descubierto el odio, la maldad y la mentira, mamá nos volveremos a ver y te enseñare todos los pececitos que dibujo en la orilla del mar, mamá hemos ganado, mamá hoy he vencido a la oscuridad. #todossomosgabriel. 

Diario El Regional de Piura

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