El acoso, un problema de siempre

Pierr Abisai Adrianzén Román
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ERP. (Por. Pierr Adrianzén Román).  Algunos hemos crecido viendo a Woody y otros personajes de Toy Story; uno de ellos fue el Oloroso Pete, quien, en una de las escenas de la segunda parte, apareció junto a dos “Barbies”, tomándole la mano a una, les dice “[…] ustedes son dos, de verdad idénticas. Puedo conseguirles un papel en Toy Story 3”; lo curioso fue que cuando la cámara lo enfoca, este se exalta y dice “perdón, […] cuando quieran que les de concejos de actuación, será un placer”.

El acoso por lo general se presenta en ámbitos donde existe una relación de poder, ya sea por un contexto de subordinación laboral, económico, social o por ser parte de la cultura, que ciertos integrantes son miembros en un nivel inferior. El acoso, para ser tal, debe tener un acto de discriminación que de manera directa o indirecta genera una distinción o restricción basada en la relación de poder. Y un subsecuente acto de violencia, como el chantaje, tocamientos, acercamientos, comentarios o preguntas sobre la orientación o las preferencias sexuales o gestos de connotación sexual (v.g. ven siéntate en mis piernas). Además, estos actos deben ser ofensivos y no ser consentidos.

Acoso sexual imagenEl acoso, un problema de siempre | Fotografía referencial

En la interacción institucional y en mayor medida en el Estado, debe haber canales adecuados de información y denuncia de los actos de acoso, ya que son riesgos que afectan a la empresa de manera directa, que pueden ser el inicio de actos de corrupción, reducción en la productividad o agresión sexual. No solo debe emitirse normas como la aprobada por el Concejo Municipal de Piura, sino que es necesario proteger a las víctimas.

Fui testigo de actos reiterados de acoso, que cuando fueron quejados, quien debía actuar ante el acto, que también era mujer, señalo que esos temas eran complicados y que piense bien lo que iba hacer, inmediatamente hubo llamadas a personas cercanas, que convencieron a la victima de no continuar con la queja, el acto quedo impune, la victima expuesta y el Oloroso Pete de lo más feliz.

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Pierr Adrianzén Román. Máster en Derecho público por la Universidad de Piura y profesor universitario.

Diario El Regional de Piura

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