Quimioterapia para el sindicato

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castillo(Por: Nelson Peñaherrera Castillo) A raíz de la caída de la banda que aparentemente era operada desde Tacalá, Castilla, y que la bautizaron como Cruz de Piura -¿en serio una banda pierde tiempo poniéndose nombres?-, un exdirigente de Construcción Civil salió a decir por rradio, que éste es el momento para enfrentar a la delincuencia.

¿Cura en salud o una tomadura de pelo?

Aunque no creo que sea exclusivo del sindicato de Construcción Civil, es cierto que la delincuencia ha infestado algunos gremios, donde la extorsión, el chantaje, el sicariato y la matonería se ponen la piel de cordero de la necesidad de trabajo.

Y no solo es del sindicato contra la patronal, o contra la sociedad. Dentro del mismo sindicato, si quieres un puesto de trabajo debes pagar un cupo. Si no lo haces, estás fuera. Si te rehúsas, ya perdiste.

Esto no ha sucedido ni ayer, ni la semana pasada, ni hace un mes. Lo venimos arrastrando de años atrás.

Dudo que las dirigencias ignoraran este detalle. Si no lo sabían, entonces ¿sobre qué base tomaban decisiones? O, ¿cómo se explica que el mismo dirigente continúe por décadas? ¿Por qué esperar recién a este momento, cuando las papas queman, para pedir que se inicie el combate a la delincuencia? ¿Por qué no se tuvo la intención de hacerlo oportunamente?

Lo que las autoridades de Lima descubrieron es que la aparente mafia no era compuesta exclusivamente de malos dirigentes o pseudodirigentes, sino que habían alegados oficiales de Policía, fiscales y siguen firmas.

Nota al pie: Tal es el nivel de desconfianza en las autoridades piuranas, que tuvieron que venir de Lima a efectuar los arrestos. O sea, en el fondo han dicho que la Policía y el Poder Judicial piuranos están pintados. Uyuyuy.

Entonces, el tema no es que apareció en ese momento. Ya se venía arrastrando de muchísimo tiempo atrás, y nadie hizo nada por evitarlo. Nadie, excepto el suboficial Zapata Montessa, quien acusó a los malos elementos pero nadie le dio bola. Parece que tenía razón.

A pesar de este cuadro que exige mucha mayor investigación por parte de las autoridades competentes, podríamos tomarle la palabra al exdirigente y hacer una especie de par de aguas; mejor dicho, separar justos de pecadores y darle cielo a los buenos e infierno a los malos.

Si los gremios no se depuran ahora, su imagen que ya está devaluada va a terminar declarándose en bancarrota.

Como dije antes por acá, no hay nada de malo en la sindicalización. Es un derecho. Lo malo es que se use una estructura buena y justa para enquistar al hampa, para desprestigiar la conquista de un trato justo y razonable, para apañar a la delincuencia.

Que este hecho sea una lección para que un gremio al que le debemos las estructuras de concreto, deje de ser socarronamente llamado 'destrucción civil', y recupere la loable dignidad por la que su presencia en nuestra comunidad es necesaria.

Y que paguen duramente quienes tengan que pagar, si tienen que pagar.

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

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