Cuando las tortas de chocolate dejan de ser negocio

Nelson Peñaherrera
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nelson penaherrera castilloERP/N.Peñaherrera. Se anuncia que uno de los temas que el presidente Ollanta Humala mencionará durante el discurso del 28 es la diversificación de la matriz productiva nacional.

¿Qué? ¿Recién?

¿Y qué es eso de la matriz productiva?

Como lo entiendo, es la especialización en la oferta de productos o servicios con la que sales a competir en un mercado con la finalidad de generar riqueza.

Esta especialización puede ser altamente específica, es decir, concentrándose en uno o dos productos o servicios, o variada, en más de uno.

En el caso peruano, nuestra matriz productiva, hasta ahora, ha sido la exportación de materias primas –productos en bruto-, principalmente minerales.

Aunque son los valores mejor apreciados a nivel mundial, sus precios han comenzado a bajar en los últimos años. La debacle sería que éstos se desplomen, y ahí sí nuestro país estará perdido.

Pero, Nelson, ¿cómo funciona esto? ¿Nos lo puedes explicar con manzanas y naranjas?

OK, sí. ¿Qué te parece si lo hacemos con chocolate?

Imagina que tú preparas tortas de chocolate. El negocio es tan bueno que tienes una considerable participación de mercado.

El problema es que quien te compra las tortas de chocolate te paga lo justo, aunque poco, y luego las revende transformándolas con valor agregado (cajita linda, etiqueta vistosa, etc.) a un mercado más amplio, que puedes ser tú o la gente de tu entorno más cercano, como tu familia, por decir.

¿Qué pasaría si otro proveedor le ofrece a tu comprador, tortas de chocolate de igual o mejor calidad pero a precio más bajo? Obviamente, tu comprador se irá por esa nueva alternativa, y quiebras o te reinventas.

Pero, resulta que antes de que el Apocalipsis comercial te llegue, haces una investigación de mercados y encuentras que hay nichos potenciales interesados en otros sabores de tortas, así como en otros tipos de postres, bebidas y hasta servicios conexos, como decoración de pasteles, insumos para cocina, accesorios... en fin, una oferta diversificada.

Entonces, inviertes en incrementar tu oferta de tal manera que puedas satisfacer esos otros nichos. Así, si te dejan de comprar las tortas de chocolate, ¡calmaos!, tenemos esas otras opciones mientras reinventas tu producto-bandera, o lo modificas por otro.

Habrá pérdidas, pero al tener una matriz productiva diversificada, éstas no serán tan significativas como si solo tuvieras un producto.

Para cerrar el paralelo, las tortas de chocolate de nuestro negocio ficticio de repostería es lo mismo que los minerales para el Perú.

Por eso es que la tendencia de todos los emprendimientos, incluyendo los estados, es a tener una oferta variada y de calidad que les permita competir y aguantar eventuales ceses en la preferencia de ciertos productos o servicios.

En otras palabras, diversificar la matriz productiva, y por ende la matriz económica, y eso es a lo que nuestro país quiere apostar.

¿Qué? ¿Recién?

Bueno, sí. Ni modo. Desgraciadamente solemos tomar el bus cuando ya se alejó del terminal.

A propósito, ¿quién quiere tortita de chocolate?

(Sigue al autor en Twitter como @nelsonsullana)

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