¿Encinta o en cinta?

Nelson Peñaherrera
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ERP/Nelson Peñaherrera CAstillo. Quienes leyeron el informe preliminar 4 de Un Billón de Pie deben haberse quedado pensativos y pensativas (al menos) con los resultados: 1 varón adolescente por cada 10 mujeres adolescentes rumia en serio qué pasa si se embarazan, 1 por cada 4 adolescentes se protegería si tiene un coito y 1 varónm por cada 4 mujeres iría a una consulta sobre salud sexual y reproductiva. (Cf. Unbillonpiura.blogspot.com)

Yo me desconcerté por partida triple, a pesar que estaba en el equipo de proceso y análisis. Primero por los resultados arriba expuestos, que demuestran una mala actitud de los y las adolescentes por prevenir embarazos no deseados, no planificados y no informados en absoluto; segundo porque otra vez los varones se constituyen en parte sustancial del problema (pero todas las campañas y hasta las culpas se achacan únicamente a las chicas); y tercero porque esas cifras me hicieron recordar la investigación que a finales de julio de 2014 publicamos aquí en el Regional de Piura.

Aquella vez revelábamos el estudio que mi compañero (y amigo) Marco Paulini espinoza hizo en Bellabista de Cachiaco, distrito de Pacaipampa, provincia de Ayabaca: casi 1 por cada 3 adolescentessabían cómo tener sexo seguro, pero solo 1 por cada 5 sí lo haría.

Con 200 kilómetros de diferencia, con año y medio de distancia y con evidentes disparidades del patrón socio-cultural, tenemos cifras parecidas. Ah, y eso que no estoy incluyendo que la investigación de Cachiaco la hizo Marco solito y por pura curiosidad científica (que si no me comentaba del tema, sería un secreto a estas alturas), mientras que la de Sullana la hizo un equipo (Marco incluído) y donde cada proceso pasó por manos diferentes, así que la opción de trucaje no fue ninguna opción.

Apenas tuve resultados, llamé a Marco. Mi pregunta fue puntual: ¿por qué el parecido? “Es que ambos grupos de adolescentes viven en Piura”, me respondió Paulini tan suelto de huesos (como es su costumbre).

Para rematar el tema, aquí lo que me pasó un vocero de la ONG PromSex, con sede en Lima: “En Piura preocupa aumento de embarazos asociados a la ruralidad”. ¿No ves el patrón? “Durante 2013-2014 hubo 6147 embarazos adolescentes”.

Desconozco cuál es el número para 2014-2015. por ahora manejamos un 16,7% como tasa para Piura, cifra que ya no discutiré si no se la agarran con el personal de salud. Y ese no es el tema, a la luz de todo este oleaje fuerte de cifras.

La cosa es cómo convencemos a los chicos y las chicas de que posterguen el inicio de la edad de sus coitos, y que usen anticonceptivos sí o sí en caso ya tengan vida sexual activa.

No hay más vuelta que darle. A quien no se le hayan revuelto las hormonas cuando adolescente, que tire… la primera queja. Pero en recuerdo de ese alboroto libidinoso, antes de tirarnos la pelota, debemos hacer una coalición ciudadana junto a Educación y Salud para persuadir antes que culpar y pedir hogueras y rejas.

Por último, no se trata si lo dijo Paulini, lo dijo Un Billón de Pie, lo dijo Salud, lo dijo PromSex, o lo dijo la señora de las humitas. El reto comunitario aquí es cómo contribuímos a bajar la tasa de embarazo adolescente de manera asertiva, moderna e inteligente, y no de forma amenazante, arcaica y torpe. O actuamos en pared, o seguiremos incrementando población sin que lo podamos justificar.

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @nelsonsullana)

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