ERP. La región Piura concentra el 6.3% de la población joven del país y arranca el 2026 con brechas estructurales que pueden comprometer la continuidad educativa de ese grupo: 32% de instituciones de la UGEL Piura está en mal estado, alrededor de 70 mil estudiantes estudian en locales con riesgo de colapso y menos del 40% de colegios cuenta con internet, un escenario que presiona las oportunidades de formación posterior y el tránsito hacia educación superior, advirtió Zegel.
La Gerente de Asuntos Corporativos de Zegel, Silvana de los Heros, advirtió que esta desconexión temprana termina afectando directamente las oportunidades laborales de los jóvenes y ya configura un problema que trasciende lo educativo para tocar desarrollo y empleabilidad.
“Vemos con preocupación que los jóvenes se están desconectando del sistema educativo de manera temprana o definitiva. Esto impacta en sus oportunidades laborales y también en el desarrollo del país. Por ello, es clave generar alternativas educativas más flexibles, accesibles y alineadas con las necesidades reales del mercado”, señaló de los Heros.
El primer quiebre aparece al terminar la secundaria: aunque la mayoría logra cerrarla, solo 3 de cada 10 jóvenes da el salto a educación superior. El segundo ocurre dentro del propio sistema, donde la culminación cae a 21%, lo que evidencia problemas de permanencia además de acceso.
La fotografía actual confirma que no se trata de una pausa temporal, sino de una salida sostenida del circuito formativo: 46% de jóvenes solo trabaja y 17% no estudia ni trabaja. En conjunto, 63% ya está fuera del sistema educativo.
“Frente a esta situación, en Zegel reafirmamos nuestro compromiso de impulsar modelos educativos innovadores, flexibles y conectados con la realidad del mercado laboral, que permitan a más jóvenes no solo acceder a la educación superior, sino también mantenerse y culminar con éxito su formación”, agregó Silvana de los Heros.
El dato deja una alerta concreta para la agenda pública: hoy el problema no es únicamente ampliar cobertura escolar, sino evitar que la trayectoria educativa se rompa justo después del colegio, porque esa interrupción termina afectando la continuidad formativa y las oportunidades laborales de los jóvenes.

