Alan García Pérez, su incineración, una carta y el suicidio premeditado
ERP. El suicidio del expresidente Alan García Pérez pretende ser usado como justificante para promover retrocesos en la lucha contra la corrupción, para echar culpas a fiscales, jueces, periodistas, vilipendiar enemigos, soslayando que existen presuntas responsabilidades penales en la receptación de 100 mil dólares de un contrato simulado y otros dineros transferidos por Odebrecht a sus funcionarios Luis Nava y Miguel Atala.

