171 mil familias de la sierra y la selva usan cocinas mejoradas a leña y mejoran su salud según Foncodes
ERP. Parar la olla sobre tres piedras, era lo que hacía doña Perseveranda Mendigure Huarcapuma a la hora de preparar los alimentos para su famlia. Su casa, ubicada en el poblado de Qquesccamayo, distrito de Pichihua, provincia de Espinar, en el Cusco, solía llenarse de humo, sus hijos y ella misma padecían de males respitarios agudos. En aquella comunidad altoandina, su vida de carencias así transcurría desde su infancia.

