Bebé prematuro trasladado a Lima hace dos meses, se recuperó y pasó su primera Navidad en familia
ERP. Tres meses atrás, los esposos Fernández-Quispe y sus dos hijas de 20 y 17 años esperaban con muchas ansias la llegada de un nuevo integrante a su familia y el único hijo varón. Pero la felicidad se tornó bruscamente en desesperación e impotencia cuando, por una caída casual, la madre entró en trabajo de parto y el bebé nació antes de lo programado con problemas de salud críticos por su prematuridad.

