ERP. Resulta bastante común advertir que Piura y buena parte de las ciudades de la costa norte del país no están adecuadamente preparadas para soportar lluvias intensas. Esta preocupación ha cobrado mayor relevancia ante los pronósticos y advertencias sobre un posible evento de gran magnitud durante el periodo 2026-2027, cuyos impactos podrían alcanzar a Piura, Sullana, Talara, Chulucanas, Tambogrande, Catacaos, Cura Mori y otras localidades de la región.
En este contexto, El Regional de Piura viene recogiendo opiniones y análisis de especialistas que, por su experiencia y conocimiento, plantean enfoques que deben ser tomados en cuenta antes de que las lluvias puedan convertirse en una emergencia
Lizardo Martín Yáñez Cesti, arquitecto y conocedor del desarrollo urbano, ha aportado una mirada relacionada con la forma en que las ciudades han crecido y las condiciones que presentan actualmente para enfrentar eventos climáticos extremos. Sus apreciaciones resultan relevantes para entender que la prevención no puede limitarse a obras aisladas, sino que debe considerar la planificación y el ordenamiento de las ciudades.
Por su parte, Rafael Lama More, ingeniero civil, pone especial énfasis en la experiencia de Sullana y analiza con detenimiento los efectos que puede generar un evento extraordinario de lluvias. Su perspectiva permite recordar experiencias dramáticas que no deberían repetirse y, sobre todo, la necesidad de extraer lecciones de lo ocurrido.
Asimismo, Martín Seminario Colán, ingeniero, advierte sobre el riesgo de una mayor sedimentación en la represa de Poechos. Sin embargo, su planteamiento va más allá de la emergencia inmediata: sostiene la necesidad de aprovechar las experiencias anteriores para orientar una eventual reconstrucción, evitando repetir errores que posteriormente terminan agravando la vulnerabilidad de la región.
También fue consultado el Ing. Jorge Luis Carranza, del SENAMHI Zonal I, quien explicó los factores climatológicos considerados en los escenarios previstos para el periodo 2026-2027 y la posibilidad de registrar lluvias intensas en la región.
Conforme transcurran las semanas, seguramente continuarán las advertencias, pronósticos y debates sobre el probable Fenómeno El Niño. A esta discusión ya se han incorporado empresarios y representantes de los distintos niveles de gobierno, lo cual constituye un paso importante frente a un escenario que exige coordinación y decisiones oportunas.
Pero existe un aspecto que merece especial atención: gran parte de la discusión continúa concentrándose en la emergencia y en la reconstrucción posterior, mientras que todavía son insuficientes las propuestas orientadas a reducir de manera sostenible la vulnerabilidad de las ciudades y del territorio. Este es un caso netamente verborreico.
Construcción sostenible y segura podría ser el verdadero desafío para Piura. No se trata únicamente de reconstruir lo que las lluvias destruyan, sino de prevenir, corregir vulnerabilidades y construir ciudades capaces de resistir futuros eventos climáticos. Si nuevamente esperamos que ocurra el desastre para actuar, estaremos condenados a repetir una historia que Piura ya conoce demasiado bien.

