Piura: El antiguo local del Colegio San Miguel se desmorona ante la indiferencia

Piura
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ERP. En la esquina de la calle Libertad, junto a la Iglesia del Carmen y frente a la Iglesia María Auxiliadora, permanece entre escombros, polvo y abandono lo que alguna vez fue el local del histórico Colegio San Miguel de Piura. Hoy, aquella antigua casona que guarda parte de la memoria educativa y cultural de la región se desmorona lentamente ante la mirada indiferente de quienes deberían protegerla.

El inmueble no es solamente una construcción antigua. Entre sus paredes se formaron generaciones de piuranos y, posteriormente, funcionó allí la Dirección Regional de Educación. Es, por tanto, un espacio vinculado directamente con la historia de la educación y con la propia evolución de Piura. Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento lo han convertido en un vestigio de lo que fue.

Un patrimonio de esta naturaleza debería ser conservado, protegido y sometido a un mantenimiento permanente, no únicamente por su antigüedad, sino por lo que representa para quienes estudiaron allí y para una ciudad que necesita preservar los testimonios materiales de su pasado.

Pero Piura parece caminar muchas veces en sentido contrario. Es una ciudad que crece sin planificación, que modifica sus espacios sin una visión de conjunto y que, en esa dinámica errante, también permite que su historia se destruya poco a poco. Los monumentos se deterioran, las casonas desaparecen y, en ocasiones, se pretende hacer creer que un toldo viejo, polvoriento y deteriorado puede sustituir una verdadera política de conservación patrimonial.

Las imágenes difundidas por Diario El Regional de Piura deberían despertar la sensibilidad de las autoridades y provocar una decisión concreta sobre el futuro de este inmueble. No se trata simplemente de decidir si se demuele para sepultar definitivamente una parte de la historia piurana o si se restaura para devolverle su valor y conservar los elementos fundamentales de su arquitectura.

La pregunta es otra: ¿qué quiere hacer Piura con su memoria?

Otras ciudades han demostrado que conservar su patrimonio histórico no significa vivir ancladas en el pasado. Por el contrario, han convertido sus casonas, iglesias, calles y antiguos edificios en elementos fundamentales de su identidad, cultura y atractivo turístico.

Piura también puede hacerlo. Para ello necesita superar viejas taras, entre ellas la indiferencia, la improvisación y la falta de una verdadera cultura de conservación.

Porque cuando una ciudad deja caer sus edificios históricos, no solamente pierde paredes, techos o puertas. Pierde páginas irreemplazables de su propia historia.

Diario El Regional de Piura

 

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