La falta de implementación de un sistema de monitoreo de agua en las centrales hidroeléctricas de Quiroz y Sicacate, así como el cambio pendiente de 12 subestaciones en Morropón, podría afectar la continuidad del servicio eléctrico.
ERP. La Contraloría General de la República alertó a la Empresa Regional de Servicio Público de Electricidad del Nor Oeste del Perú S. A. (Enosa) sobre retrasos en las intervenciones previstas para mitigar los efectos del Fenómeno El Niño 2026-2027. Las acciones pendientes corresponden a las centrales hidroeléctricas de Quiroz y Sicacate, en la provincia de Ayabaca, y a un alimentador eléctrico crítico en la provincia de Morropón.
Según el órgano de control, esta situación genera el riesgo de deterioro de equipos de generación, interrupciones del suministro eléctrico y posibles infracciones a la normativa del sector.
Sistema de monitoreo de agua sigue pendiente
De acuerdo con el Informe de Orientación de Oficio n.° 030-2026-OCI/4047-SOO, que evaluó el periodo del 26 de junio al 29 de setiembre de 2026, Enosa había programado para setiembre la implementación de un sistema automático de detección de la calidad del agua en las centrales hidroeléctricas de Quiroz y Sicacate, ubicadas en los distritos de Paimas y Montero, en Ayabaca.
Sin embargo, al cierre de la evaluación, la intervención todavía se encontraba en la etapa de elaboración de los términos de referencia para su futura contratación y ejecución.
La Contraloría advirtió que el incremento de sedimentos, el ingreso de arena, la turbidez y los cambios en las características fisicoquímicas del agua podrían afectar las turbinas y otros equipos de generación. El sistema de monitoreo permitiría medir parámetros de manera periódica o continua, activar alertas ante valores que superen los límites operativos y facilitar la adopción de medidas preventivas.
Solo cambiaron tres de las 15 subestaciones previstas
El segundo riesgo identificado corresponde al alimentador crítico A1933, vinculado a la subestación eléctrica de transmisión Chulucanas. En este punto, Enosa programó el reemplazo de 15 subestaciones de distribución durante el tercer trimestre de 2026, entre julio y setiembre.
No obstante, la empresa informó que, al cierre de setiembre, solo había cambiado tres unidades, por lo que quedaban pendientes otras 12 subestaciones.
Según el informe, estas instalaciones presentan deterioro y su falta de reemplazo oportuno podría aumentar el riesgo de interrupciones del servicio, daños en los equipos y afectaciones a la seguridad pública, especialmente ante inundaciones, lluvias intensas, humedad, erosión del terreno o acumulación de agua.
La Contraloría advirtió que el retraso también podría comprometer el funcionamiento de los transformadores y afectar la continuidad del suministro eléctrico a los usuarios.
El informe fue notificado al titular de Enosa para que adopte las acciones correspondientes, en el marco de sus competencias y obligaciones de gestión institucional.
Diario El Regional de Piura

