25
Mié, Abr

Periodistas ecuatorianos murieron por la locura terrorista e irrespeto al derecho a la vida

Editorial
Typography

ERP. Se confirmó la muerte de 3 periodistas del Diario El Comercio de Quito, demostrando una vez más, que algunos seres humanos actúan como animales y que irrespetan los derechos humanos y fundamentalmente el derecho a la vida. El asesinato de Javier Ortega, del fotógrafo Paúl Rivas y del conductor Efraín Segarra, sorprende y causa enorme dolor en quienes ejercen esta profesión en el Ecuador y todo el mundo.

Se tenía la esperanza que este hecho cruento no sería verdad. Se esperaba que el gobierno del Ecuador actúe con responsabilidad para cautelar la vida de estos periodistas; días después la esperanza se desmoronó y el gobernante solo atinó a confirmar sobre la muerte de los periodistas. Se podría hablar de inoperatividad y usar otros adjetivos para censurar la inacción cuando más se requiere acción.

Periodistas Asesinados Ecuador

Periodistas asesinados por remanentes de Farc en el Ecuador

La insania de estos grupos rebeldes de Colombia, son una constatación que el derecho a la vida tiene escaso valor para estos sujetos. Sin haber cometido ningún delito, decidieron con sus propias manos y fuerzas apagar por siempre la voz de estos valientes periodistas, quien pese a todos los inconvenientes para el ejercicio del periodismo, han dado una enorme lección de coraje y de valentía.

No se trata de otorgar 100 mil dólares para quien dé razón de la ubicación y paradero de los criminales. Como medio de compensación estaría bien; sin embargo, una pronta actuación y negociación hubiera impedido que este crimen se cometa. De acuerdo a la información que se conoce, el responsable de esta muerte sería Walter Arizala Vernaza, alias Guacho, directivo del llamado frente Óliver Sinisterra, integrado por disidentes de las FARC.

Ecuador y Colombia son pueblos hermanados por su selva, su cultura y su historia. En la frontera común existe una relación armoniosa entre sí, justamente por eso, que no se puede comprender que se afecte la vida de personas indefensas y cuyo destino, solo buscaba informar con veracidad.

“Queridos ecuatorianos, ¡basta ya! Indignación, repugnancia, dolor e ira acompañan al corazón de todos los ecuatorianos. Hemos sido siempre un país de paz, de tolerancia, respeto. No podemos permitir que se juegue con ese bien que ha sido nuestro bien más preciado. En virtud de la respetable y querida vida de nuestros queridos compañeros periodistas, hemos sido tolerantes en el extremo y hemos permitido que se detengan operaciones que anteriormente hemos ordenado. Estaba dispuesto a todos los sacrificios por la vida de nuestros ciudadanos, para que regresen con vida, pero no va más”, expresó en un discurso seriamente cuestionado por los propios ecuatorianos.

Lamentablemente, es demasiado tarde para salvarles la vida, ellos pasaran a los libros de historia del periodismo, como los héroes de la profesión; en tanto, los otros se reclamarán como grupo beligerante y se condolerán ellos mismos cuando tengan que ser juzgados. Los crímenes no se perdonan y este como otros que puedan existir, amerita que se adopten las acciones del caso para la sanción.

La Cumbre de las Américas se realiza en Lima y es seguro, será un foro de muchas palabras y pocas acciones. Si se cree en la democracia y los derechos humanos, estos hechos obligan a adoptar acuerdos para una mejor respuesta frente a grupos que no valora los derechos humanos y han encontrado en la muerte razones para atemorizar a quienes creen y respetan el don más preciado de todo ser humano y que es la vida.

El Diario El Comercio del Ecuador se transformó de negro, como un hecho simbólico que grafica la muerte y el dolor por la pérdida de sus periodistas; el mundo entero está conmovido por este hecho de barbarie. Justicia y solo justicia, es la obligación que corresponden a los Estados frente a un hecho de violencia y de insania.

Nuestra solidaridad con el Diario El Comercio del Ecuador, con la familia de los fallecidos y con el pueblo ecuatoriano en general. El mundo no está para violencias, las guerras y los enemigos son otros y no profesionales de la información que cumplen su labor para dar a conocer qué es lo que está pasando en todo el mundo. ¡Descansen en Paz por siempre valientes periodistas!.

Diario El Regional de Piura