ERP. Desde el fatídico 27 de marzo del 2017, han pasado 30 días. Los piuranos, se vieron sorprendidos por el desborde del río Piura, el cual con un caudal muy inferior al de 1998, arrasó con propiedades en Piura, Castilla, Catacaos, Cura Mori, y varios caseríos del Bajo Piura; e incluso llevándose cerca de una decena de vidas jóvenes y adultas y sumiendo a la población en un infierno inesperado, cruel y doloroso.

ERP. Piura era hasta hace poco una ciudad boyante, en crecimiento, con potencialidades aprovechadas y oportunidades sociales, económicas y culturales que la distinguían. Las lluvias siempre fueron un riesgo y en criterio racional debería haberse adoptado las estrategias para disminuir los impactos negativos y eso no sucedió, Piura crecía en lo urbano y en su economía, pero lo hacía como sucede todo en el Perú, en total informalidad.

ERP (Andrés Vera Córdova). Las lluvias han tenido connotaciones diferentes en las ciudades del norte peruano y sobre todo en la región Piura. Una cosa es hablar de las lluvias de 1972, otra referirse al más catastrófico de 1982-83, otra a las lluvias habidas en 1997-98 y todas ellas comparadas con el denominado “Niño costero” que actualmente ha develado las múltiples carencias en la planificación y seguridad de las ciudades piuranas.

ERP. Penas menores a las que corresponderían, es el estímulo de los representantes vinculados a ODEBRECH para delatar a sus antiguos aliados en los negocios. En el Brasil y en otros países, la información proporcionada vincula directamente a altos funcionarios de los gobiernos, como es el caso de Perú, donde poco a poco se van develando comprometidos de los presuntos latrocinios gestados en los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García Pérez y Ollanta Humala Tasso.