El caso ODEBRECHT y la costumbre del 10% en las obras públicas

Juan Manuel Aguilar Hidalgo
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ERP/Juan Aguilar Hidalgo. ODEBRECHT es una corporación brasilera de empresas dedicadas a la ingeniería y la construcción, entre otros rubros. Fue fundada en 1944 en Salvador de Bahía - Brasil por el ingeniero Norberto Odebrecht Pernambuco, y realiza operaciones en todo el mundo.

Sin embargo, esta “exitosa” compañía se ha visto involucrada en tremendos escándalos de corrupción, y al parecer ha sido esta su principal ventaja competitiva. Las señales de las malas artes de esta compañía multinacional se dieron desde el 2014 y a principios del 2016 en el marco de la operación Lava Jato, impulsada por el juez brasilero Sergio Moro, quien emitió órdenes judiciales en contra de varios ejecutivos de ODEBRECHT por supuestos delitos como corrupción, evasión de divisas, organización criminal y lavado de dinero.

Posteriormente el 21 de diciembre del 2016, el departamento de justicia de los Estados Unidos publicó una investigación sobre la constructora brasileña ODEBRECHT, en la cual señala que esta compañía habría realizado coimas de dinero y sobornos, a funcionarios públicos de diferentes gobiernos en varios países alrededor del mundo con la finalidad de obtener beneficios en contrataciones públicas en Angola, Mozambique, Colombia, México, Panamá, Guatemala, República Dominicana, Perú, Argentina, Venezuela, Ecuador y el mismo Estados Unidos.

En el caso peruano, el informe de la justicia americana señala como ejemplo (ojo dice ejemplo) el pago de sobornos por 29 millones de dólares americanos, en un proyecto de infraestructura el 2005 y una obra de transporte el 2008. Es decir, en sólo dos obras. Actualmente, según información de la web de la propia empresa, en Perú lidera los proyectos: Trasvase Olmos (Lambayeque), Irrigación Olmos (Lambayeque), Vías Nuevas de Lima, Costa Verde del Callao, Corredor Vial Hualapampa-Vado Grande (Piura), Avenida Evitamiento y Carretera Negromayo (Cusco), Central Hidroeléctrica Chaglla (Huánuco), Proyecto Matarani y Carretera El Arenal-Punta de Bombón (Arequipa) y Proyecto de Irrigación Chavimochic III Etapa (La Libertad).

Adicionalmente es la concesionaria de las carreteras IIRSA NORTE, IIRSA SUR, Rutas de Lima, y del Gasoducto Sur Peruano. Con todas estas obras y bajo la hipótesis de que fueron obtenidas a punta de sobornos y corrupción, los 29 millones de dólares pagados en sobornos quedarían cortos.

Pero en mi opinión el caso ODEBRECHT es nada más que la punta del iceberg sobre la corrupción en las instituciones del estado. Como he señalado en otros artículos si hay una “regla” que se cumple sin murmuraciones en nuestro país es la del 10% en las obras públicas. Y “todo el mundo lo sabe” y se acepta, incluso hemos popularizado la frase “roba pero hace obra”, sino miremos los resultados electorales del Callao y Lima, entre otros, en los últimos diez años. Se han preguntado ¿por qué las grandes corporaciones americanas, o europeas no las vemos haciendo obras en el Perú?

Finalmente, ojalá el gobierno de PPK, los (as) Congresistas honestos y el Poder Judicial decidan de una vez por todas ponerle el cascabel al gato de la corrupción.