Una segunda vuelta electoral con escasas posibilidades de modificar resultados de primera vuelta

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ERP. En una jornada democrática y festiva, se realizó la cuarta elección consecutiva para elegir al nuevo presidente de la República, 130 congresistas y parlamentarios andinos. Se conoce el resultado extraoficial y parte del oficial y la tendencia indica que Keiko Fujimori es la ganadora de la primera etapa y el segundo lugar es ocupado por Pedro Pablo Kuczynski seguido muy de cerca por Verónika Mendoza.

Todo hace suponer, que el pase a la segunda vuelta electoral del contendor de Keiko Fujimori, se definirá voto a voto, y en ese sentido, el gran actor de esta disputa será primero la Oficina Nacional de Procesos Electorales y después el Jurado Nacional de Elecciones, el que finalmente consolide al acompañante de Keiko Fujimori.

De acuerdo al “conteo rápido” realizado por GFK, el primer lugar lo ocupa Keiko Fujimori de Fuerza Popular, en tanto que el segundo lugar corresponde a Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos por el Kambio, seguido con una diferencia del 2,6% por Verónika Mendoza del Frente Amplio.

Aunque aparentemente todo está dicho, será el voto oficial el que catapulte a Pedro Pablo Kuczynski en el segundo lugar, situación que lleva a una labor tenaz de los personeros de las dos agrupaciones. Lo cierto, que Lima votó por el candidato de Peruanos por el Kambio, en tanto que el sur favoreció a Verónika Mendoza, pero no lo suficiente para llevar a un mejor sitial al logrado.

Se observa en los resultados finales, que el caudillismo de Gregorio Santos, que implicó un 4,1% del total de los votos, restó la propuesta de Verónika Mendoza y le quitó la oportunidad que estaba buscando.

La segunda vuelta electoral, en los números y resultados que se observan, indican que el triunfo de Keiko Fujimori es más probable que antes y demuestra además, que le memoria del pueblo peruano es tan frágil que olvidó el desenlace de un gobierno que dejó al país en una crisis que nadie pudo enfrentar adecuadamente.

Si se tiene en cuenta que las propuestas de Peruanos por el Kambio, son parecidos a las que enarbola el fujimorismo, la contienda siguiente tiene poco de atractiva y además, pocos bríos por parte de Pedro Pablo Kuczynski para reaccionar frente al reto de desafiar al grupo ganador.

Otra lección que queda de esta elección se refiere a la candidatura de Alan García Pérez. Su presencia como candidato, le quitó bríos a su organización, la alianza electoral que suscribió no le dio buenos resultados y al empecinarse en ser candidato negó a otros líderes apristas la posibilidad de aspirar a ser candidatos presidenciales.

De igual manera, una obligación urgente para el próximo Congreso es pensar en serio la organización y misión de los partidos políticos. Lo sucedido en estas elecciones es una muestra de la precariedad de nuestra democracia y que obliga a adoptar decisiones.

La jornada de este 10 de abril ha sido clara y contundente, y con pocas posibilidades de cambio para la segunda vuelta electoral. Sin duda, que lo acontecido dará para el análisis de politólogos y de historiadores y llevará a conclusiones, donde lo sociológico no estará exento.

Por lo pronto, respetar los resultados de una jornada democrática es lo recomendable y estar atentos a lo que pueda suceder igual. Se tiene como antecedente, un gobierno violador de los derechos humanos y con muchas evidencias de corrupción; situación que debe llevar a una oposición más alerta y consciente para evitar el uso y abuso de una mayoría absoluta.