Pitbull tiene los días contados (y no es amenaza)

Nelson Peñaherrera
Typography

ERP/Nelson Peñaherrera Castillo. Hay tres noticias relacionadas con el tema género que se han producido esta semana y que vale la pena comentar hoy: el fin de los beneficios penitenciarios para sentenciados por violencia familiar y de género, la inseguridad que representan los taxis por aplicación y la cruzada que ha emprendido el gobierno para educar sobre prevención de embarazo adolescente.

Principiemos (pucha, este verbo se lo oía a cada rato a mi abuelo Santos) por el hecho de que gran parte de las personas sentenciadas por delitos contra la libertad sexual (tocamientos indebidos, violación), la violencia familiar y la trata de personas ya no gozarán de semilibertad por buena conducta, trabajo en talleres productivos o por seguir algún curso dentro de la prisión.

La norma promulgada por el ejecutivo el miércoles afecta a buena parte del Código Penal, y por un lado me produce cierta pena por esas personas que, eventualmente, están entendiendo que la violencia no es la mejor manera de entablar una relación con nadie, pero por otro lado me parece justa para que tomen conciencia del peligro que representan a la sociedad y a sí mismas. Puedes ver detalles en http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-sentenciados-violencia-familiar-o-genero-no-gozaran-beneficios-penitenciarios-675343.aspx

Aunque es obvio que la ley establece escalas para cada delito, y por eso las penas son variables, lo que sí me gustaría que pensemos es en la dimensión moral que tiene el delito. Si ya hemos aprendido que no hay agresión, ni violencia, grande ni pequeña sino que todas son agresiones y violencia por igual, del mismo modo tampoco hay delitos grandes o pequeños, especialmente si ponen en riesgo la integridad y tranquilidad de nuestro entorno familiar, el de niñas y mujeres y el de todas las personas en general. 

Claro que también aquí estoy pensando en la integridad y seguridad de niños y hombres quienes son víctimas de estos delitos.

Sobre este tema, quisiera llamar la atención que la trata de personas está dejando de ser en Perú un delito que afecta exclusivamente a mujeres: ya hay estadísticas oficiales que revelan a un varón por cada cinco de ellas como objeto de trasiego (digo, ¿se han dado cuenta de la cantidad de haitianos que pasan por acá rumbo a Brasil?) y explotación sexual o laboral. Ahora, que nuestro machismo nos esté generando un sub registro ya es otro tema, pero los casos ya existen.

Si alguien tiene reacciones alérgicas leyendo esto, acójase a la terminación anticipada en cualquier oficina del Ministerio Público. Sí, esa reacción es sospechosa.

Lo segundo es el problema de los taxis por aplicación. Si creías que eso de darle tus datos a una empresa para que te recoja a solo pedido, pagando un extra y revelando tu ubicación actual era un riesgo, pues parece que estabas en todo lo cierto.

Esta semana el Ministerio de Justicia reveló que algunos choferes de estas empresas estarían usando o compartiendo la información personal de ciertas usuarias para luego contactarlas directamente a sus teléfonos celulares o sus redes sociales en plan acoso; y pobre de la que se niegue a seguir con la conversación porque el supuesto taxista la llena de insultos y amenazas.

Gracias a la acción del Ministerio de Justicia ahora sabemos que la seguridad de tus datos personales, especialmente si eres mujer, tiene más agujeros que chompa apolillada, y las empresas de taxi por aplicación no han tenido otra que bajar la cabeza y reconocer que se estaba pagando mucho por una baja o nula seguridad.

La que no quiso reunirse, aparentemente, habría sido la famosísima Uber, y parece que, por lo que me cuentan algunos usuarios en redes, su sistema de afiliación de conductores es más informal que venta de kermesse. ¿Sospechoso? Sospechosísimo.

A mí me parece que por tu seguridad y hasta que no se confirme que los niveles de protección de datos sean óptimos, deberías abstenerte de usar el servicio de taxi por aplicación, regresar al convencional y más bien bajarte la aplicación WachiTaxi del Ministerio del Interior, que busca tener un registro fotográfico de todos los taxistas del país para saber qué carros tomar y viajar sin problema de ningún tipo. Puedes consultarla en http://www.wachitaxi.com/

Obviamente, si eres víctima de acoso por algún taxista o supuesto taxista, ponte en contacto de inmediato con el Centro de Emergencia Mujer (también disponible marcando el 100 desde tu fijo o celular), comisaría más cercana o fiscalía de turno en el Ministerio Público. Y ojalá que si se detectan a estos infractores, les caiga todo el peso de la ley (comenzando por Pitbull... sí, el rapero).

Finalmente, el vapuleado Ministerio de salud (donde los médicos sufren de depre porque la ministra le dice sus verdades en su cara pelada, y para colmo le hacen huelga) ha comenzado una ofensiva educativa para prevenir el embarazo adolescente a nivel nacional dirigido a.... sus proveedores de servicios de salud sexual y reproductiva (SSR), quienes parece que aún miran a los y las adolescentes como un tipo nuevo de virus o entidad biológica extraterrestre no registrada.
La idea es que cuando los y las adolescentes acudan a los servicios SSR que ofrece el Minsa y EsSalud, ya sea a nivel educativo o asistencial, realmente reciban una atención con calidez y calidad.

El propósito es bien desafiante: reducir la tasa anual de embarazos en adolescentes, un problema -porque es un problema- que trunca proyectos de vida e incrementa los niveles de pobreza, además de ser una de las causas de mortalidad materna. Por lo menos en Piura todos esos requisitos se cumplen.

Solo para que te hagas una idea, la tasa nacional saltó de 13% a 14,6% según la última encuesta ENDES de 2015; en Piura, tras querer jugar con los decimales, estamos en 18%. La tendencia es al aumento.

Aunque se ha demorado el Minsa en tomar acción, más vale tarde que nunca. Y digo que se ha demorado porque desde que estoy cubriendo temas de salud preventivo-promocional, sé de esfuerzos locales para incidir y educar en el tema; incluso he participado de ellos desde este espacio o en campañas como Un Billón de Pie, en la que teníamos una unidad de aprendizaje específicamente dedicada a prevenir el embarazo adolescente... y otra a prevenir la violencia de género... ¡y otra para aprender sobre el marco legal que previene y combate ese tipo de problemas!

Es más, aquí está la prueba y miren la fecha: https://www.elregionalpiura.com.pe/index.php/especiales/163-reportajes/4537-embarazo-adolescente-un-error-de-quien

Confirmado, Minsa, ¡te ganamos por más de dos años de chamba!

Uy, perdón, me dio el Complejo de Kenji. Disculpas, disculpas, disculpas.

De todos modos, vale la pena el esfuerzo, y ojalá que los proveedores de los servicios SSR bajen toda la información a los y las adolescentes con un enfoque puramente científico y no diciendo los disparates como el de esa psicóloga que considera que soy genocida cada vez que me masturbo. Piña si tiene problemas de autoestima; yo no.

Otrosí digo: quien crea que todo ésto se reduce a una simple 'ideología', déjeme decirle algo que no le deseo por nada del mundo: cuando tú o alguien cercano a ti sea la víctima, te acordarás de esta columna.

Sé que la DISA Luciano Castillo Colonna está trabajando el tema como parte de un paquete de intervenciones. Estoy pidiendo información y apenas me la pasen, se las comparto.

Como vemos, esta semana ha tenido tres saldos positivos en los que a prevención y combate de la violencia de género se refiere, y en los tres casos es el Estado peruano el que decide dar el paso. ¡Excelente! Ojalá que cada semana podamos seguir compartiendo y analizando noticias tan buenas como éstas.

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @NelsonSullana)