Pedro Pablo Kuczynski, el presidente que cree en sus verdades y que no acepta lo evidente

Andrés Vera Córdova
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ERP. Cada vez que escucho a Pedro Pablo, se me viene a la memoria una persona que le dijeron que era dueño de lo que no era y terminó creyendo que lo era. Era su verdad. Pedro Pablo Kuczynski, ha realizado negocios cuando era ministro y alguien le recomendó que diga que en tanto ministro aplicó lo de la “Muralla china” y en realidad se la ha creído, aunque en sus cuentas figuren inmensas cantidades por estos negocios mal habidos.

Bastaría volver a escuchar su grito desaforado con su español particular. Mi conciencia está limpia, yo no he hecho nada malo, ¡Nada! Si me muero hoy, San Pedro me recibirá allá arriba y me dirá: Pedro Pablo, tú has actuado bien. Yo lo sé. No dejaré que se traigan abajo a este Gobierno que el pueblo eligió. ¡Déjenme trabajar! Es lo único que pido” expresó con total desafección en Puno.

PPK Puno

Mandatario hizo negocios prohibidos según acusación, pero el lo niega

En realidad, su conciencia debe estar tranquila, considerando que ha sido la práctica de su vida, no hacer diferencia entre lo que es lo público y lo privado. Para PPK, el ser ministro no solo era una oportunidad de desempeñar un cargo público, también lo era para crear condiciones a favor de su empresa y así queda demostrado en las diversas pruebas que existen en el expediente de solicitud de vacancia. 

De acuerdo a la normativa o legislación, el funcionario público no pudo, no puede y no podría hacer negocios con el Estado. Muchos alcaldes y regidores han sido vacados por este hecho y obviamente las regulaciones son bastante claras. Son las mismas limitaciones que correspondían cumplir el ex ministro y ahora mandatario, quien en todas sus intervenciones demuestra tener una flema realmente sorprendente. 

Para la lógica y el sentido común, si alguien tiene una empresa individual, sabe perfectamente que toda acción o negocio derivará en su beneficio. Es lo que ha sucedido con Pedro Pablo Kuczynski. Ministro y negociante con el Estado iban juntos e ingresos públicos se mezclaban con los que correspondía a las utilidades de su empresa. Pese a todas las evidencias y con total irresponsabilidad sigue abogando por su inocencia. 

Sin embargo, para el actual presidente no son sus errores y delitos, quizá prescritos, los que lo ponen en una situación difícil, sino son los izquierdistas y en verdad, los izquierdistas quieren su expectoración. Están concentrados en ello, porque no solo es parte de su conducta el haber realizado negocios estando prohibido para ello, sino que con gran desparpajo dio libertad al ex mandatario Alberto Fujimori, desconociendo sus compromisos previos. 

Lo cierto que PPK no solo suma a su historial el haber sido un irresponsable funcionario público, sino igualmente un mitómano. Negó hasta el cansancio tener vínculos con Odebrecht y poco a poco se fue descubriendo que no era así. Estaba tan comprometido como lo está Toledo, Ollanta Humala, Alan García y Susana Villarán. 

PPK igualmente en la primera oportunidad negó tener como agenda liberar a Alberto Fujimori y lo hizo solo tres días después de salir del primer pedido de vacancia. La forma como actuó, recordó las épocas más aciagas o más negras del fujimorismo, es probable que el presidente haya tenido torpes asesoramientos para adoptar una decisión de esta naturaleza. Significó la pérdida de confianza al mandatario. 

Hace 3 meses hicieron un pedido de vacancia que no prosperó, y ahora lo vuelven a plantear sin una coma nueva. Están poniendo en ridículo al Perú porque quieren botarme después de la Cumbre de las Américas. Me voy a defender y no renunciaré, ¡No renunciaré!” ha manifestado un nervioso Pedro Pablo Kuczynski. 

La vacancia es una posibilidad que podría quebrarse. Esta es una realidad y simplemente es la consecuencia de la precariedad de los partidos políticos. Fuerza Popular, podría ser la organización que más se afectaría con la moción y muchos de congresistas podrían ir hacia el grupo disidente que lidera Kenji Fujimori, el cual apoya al presidente y así lo ha demostrado con diversas acciones. 

Podría darse la vacancia y Martín Vizcarra sería el presidente constitucional para culminar el mandato y es considerado casi como una necesidad; igualmente, puede no lograr los votos necesarios para ser vacado; sin embargo, quedará como una pésima lección para todos los peruanos que quieren un país más transparente y libre de corrupción. De ser este supuesto, PPK, sería el símbolo de lo que no se debe hacer desde el Estado, pero lo tendrían allí hasta culmine su mandato para recordarles a todos los peruanos el resultado de su voto.

La realidad es la realidad y aunque haya miles de negativas siempre estará presente. Pedro Pablo Kuczynski es el equívoco del sistema político y la opción del mal menor, que en este caso resultó tan peor como la candidata que se rechazó en la etapa de la elección.

Diario El Regional de Piura